
NN Deportes.- La noche de este domingo quedará grabada en la memoria de la hinchada universitaria. Con un solitario gol de Jordán Carrillo en el segundo tiempo, los Pumas de la UNAM vencieron 1-0 al Pachuca y aseguraron su boleto a la gran final del Torneo Clausura 2026, gracias a su mejor posición en la tabla general.
El Estadio Olímpico Universitario fue testigo de una noche de nervios, entrega y pasión. Más de 46 mil almas se dieron cita en el Pedregal para empujar a su equipo en busca de la remontada, luego de haber caído por la mínima en la ida disputada en el Estadio Hidalgo.
Un primer tiempo de insistencia sin premio
Desde el silbatazo inicial, los Pumas salieron con una actitud arrolladora, asfixiando a los Tuzos en su propio campo. La consigna era clara: buscar el gol que igualara el marcador global y devolviera la esperanza a la causa universitaria.
Robert Morales y Juninho tuvieron un par de oportunidades claras que hicieron temblar el arco defendido por Carlos Moreno. Sin embargo, el balón se negaba a entrar. La superioridad de los locales era evidente, pero el marcador seguía sin reflejarlo.
Fue hasta el segundo tiempo cuando llegó el momento que todos esperaban. Un tiro libre marcado por el árbitro central Daniel Quintero fue aprovechado por Jordán Carrillo, quien con un disparo certero mandó el balón al fondo de las redes, dejando sin oportunidad al guardameta de los Tuzos.
El Estadio Olímpico estalló. Con ese gol y la ventaja en la tabla general, los universitarios estaban virtualmente clasificados a la final.
Pero como es costumbre en el ADN de los Pumas modernos, el sufrimiento no podía faltar.
Sufrimiento en la recta final
En los últimos minutos del partido, Pachuca no se rindió. Un par de disparos peligrosos de Idrisi y Kenedy pusieron a temblar a la afición auriazul. Sin embargo, el veterano guardameta Keylor Navas respondió con la experiencia y jerarquía que lo caracterizan, manteniendo su arco en cero y sellando el pase a la final.
Los cinco minutos de tiempo añadido se sintieron como una eternidad, pero cuando el árbitro marcó el final, Ciudad Universitaria explotó en júbilo.
Regreso a una final después de seis años
La última vez que los Pumas habían disputado una final de la Liga MX fue en el Guardianes 2020. Desde entonces, el camino ha sido difícil para la escuadra del Pedregal, pero bajo la dirección de Efraín Juárez, el equipo recuperó la identidad y la garra que caracteriza a la Universidad Nacional.
Ahora, el siguiente reto es mayúsculo: el «Clásico de la Obsesión» ante Cruz Azul, dirigido por Joel Huiqui.



