Un devastador torrente de lodo y agua arrasó este miércoles la región fronteriza entre Nepal y China, provocando la muerte de al menos 150 personas y dejando a cientos de turistas, trabajadores y residentes locales desaparecidos.
El hecho quedó registrado en videos difundidos en las redes sociales donde se mostraba un alud en dirección de varias comunidades y áreas ocupadas por trabajadores, así como puntos turísticos del lugar.
Según medios internacionales, los primeros informes de expertos señalan que el desastre fue desencadenado por una avalancha glaciar en una zona del Himalaya.
La catástrofe golpeó con fuerza a ambos lados del límite territorial. Las autoridades policiales de Nepal confirmaron al menos 150 víctimas mortales, siendo el distrito de Nuwakot uno de los más devastados, donde el fango llegó a cubrir construcciones hasta el segundo piso, el cual sepultó automóviles y dejó a los sobrevivientes atrapados entre escombros.
Del lado chino, en la región del Tíbet, medios estatales reportaron tres fallecidos y 265 personas no localizadas en el condado de Gyirong. Así mismo, las imágenes captadas por drones en la zona mostraron vías de comunicación colapsadas e infraestructuras completamente arrasadas por la corriente.
Se precisó que la rapidez con la que descendió la masa de agua y sedimentos impidió que las personas pudieran evacuar a tiempo en estos escarpados valles montañosos, paralizando las principales rutas de transporte y dificultando de igual manera las tareas de auxilio y rescate.
La agencia de noticias AP informó:
Las autoridades nepalíes informaron de la desaparición de 403 personas, entre ellas 341 extranjeros. Sunil Sharma, portavoz de la junta de turismo, indicó que 133 eran de la India y se encontraban de peregrinación al monte Kailash, en el Tíbet, lugar sagrado para los hindúes. También se reportaron 47 desaparecidos de Estados Unidos, 34 de Australia, 33 del Reino Unido y 24 de Canadá. El Departamento de Estado confirmó estar al tanto de la situación de los estadounidenses afectados.
Según Reuters, las autoridades creen que un terremoto provocó una avalancha de hielo y rocas que desembocó en el río Lhende Khola en Nepal.
El Departamento de Estado de Estados Unidos declaró que estaba siguiendo de cerca la situación y comunicándose con las autoridades de Nepal.



