Veinticuatro años después de haber protagonizado una de las mayores sorpresas en la historia de las Copas del Mundo, las selecciones de Francia y Senegal se vuelven a ver las caras en su debut mundialista.
Este martes 16 de junio, el imponente Estadio de Nueva York/Nueva Jersey (MetLife Stadium) será el escenario donde ambos combinados abrirán las acciones del Grupo I, en un choque con aroma a revancha histórica y un gran recambio generacional.

El recuerdo de Corea-Japón 2002 sigue latente en la memoria de los aficionados. En aquella ocasión, los «Leones de Teranga», bajo el mando del recordado Bruno Metsu, derrotaron por 1-0 a la entonces campeona defensora, Francia, gracias a una anotación histórica de Papa Bouba Diop. Aquel tropiezo significó el inicio de una eliminación prematura en fase de grupos para Les Bleus. Hoy, el panorama es radicalmente distinto, pero la carga emocional de la narrativa sigue siendo irresistible para ambas naciones.
La armada francesa y la obsesión de Mbappé
El combinado dirigido por Didier Deschamps llega a este certamen con la chapa de máximo candidato y con ganas de sacudirse el subcampeonato obtenido en Catar 2022. Como líderes actuales del ranking FIFA, los europeos ostentan un plantel repleto de figuras consolidadas y jóvenes con un presente brillante, como el Balón de Oro Ousmane Dembélé y las joyas del Paris Saint-Germain Bradley Barcola, Désiré Doué y Warren Zaïre-Emery.
Todas las miradas, no obstante, estarán sobre el capitán Kylian Mbappé. El actual delantero del Real Madrid, quien ya acumula 12 anotaciones en citas mundialistas (cuatro en Rusia 2018 y ocho en Catar 2022, incluyendo su triplete en la gran final), inicia este torneo con el objetivo de acercarse al récord histórico del alemán Miroslav Klose, máximo artillero en la historia de los Mundiales con 16 goles.
El rugido intacto de los Leones de Teranga
Por su parte, Senegal, comandada estratégicamente por Pape Thiaw, pretende dar un golpe de autoridad que valide su etiqueta de potencia africana. Los campeones de su confederación sellaron su boleto a Norteamérica de forma invicta en las eliminatorias previas y presentan una interesante combinación de jerarquía e inyección juvenil.
La columna vertebral africana se sostiene en la experiencia de históricos como el defensor Kalidou Koulibaly y el atacante Sadio Mané. Sin embargo, la gran duda para este primer once radica en cómo se asociará la experiencia de Mané con los nuevos talentos emergentes en la ofensiva, buscando emular el éxito de la generación dorada que llegó a los cuartos de final hace más de dos décadas.
Alineaciones probables para el choque
- Francia: Mike Maignan; Jules Koundé, William Saliba, Dayot Upamecano, Theo Hernández; Aurélien Tchouaméni, Adrien Rabiot, Ousmane Dembélé; Michael Olise, Désiré Doué y Kylian Mbappé.
- Senegal: Édouard Mendy; Krépin Diatta, Kalidou Koulibaly, Moussa Niakhaté, El Hadji Malick Diouf; Idrissa Gana Gueye, Lamine Camara, Habib Diarra; Iliman Ndiaye, Sadio Mané y Nicolas Jackson.



