
Nashville, Tennessee.- La empresaria y filántropa Martha Rivers Ingram, una de las figuras más reconocidas de Nashville, falleció el jueves por la mañana a los 90 años. Su legado abarca tanto el mundo de los negocios como el de la cultura y la educación.
Martha quedó al frente de Ingram Industries en 1995, cuando su esposo, E. Bronson Ingram II, falleció. La compañía, establecida en la zona de Belle Meade, había sido fundada por la familia en 1978 y hoy continúa bajo la dirección de sus hijos, Orrin y John Ingram.
El conglomerado familiar se dedica principalmente a la distribución de libros y al transporte marítimo, y cuenta con una plantilla que supera los 6.000 empleados. Durante más de una década, hasta 2008, Martha estuvo al frente de la empresa como máxima ejecutiva, hasta que decidió volcar su energía en proyectos filantrópicos, con un particular interés en el ámbito artístico.
Su aporte en ese terreno fue notable. Participó en la creación del Schermerhorn Symphony Center, la sede de la Nashville Symphony, y presidió el Consejo de Administración de la Universidad de Vanderbilt, institución a la que donó más de 300 millones de dólares en acciones de Ingram. Su nombre figura además en el Paseo de la Fama de Music City como reconocimiento a su impacto en la comunidad.
Según estimaciones de Forbes, la fortuna de la familia Ingram alcanza los 7.000 millones de dólares, lo que la ubica en el cuarto lugar entre las más ricas de Tennessee. En esa lista, el primer puesto pertenece a Thomas Frist Jr. y su familia, con 32.400 millones de dólares, seguidos por Fred Smith, fundador de FedEx, y Jimmy Haslam.



