
El presidente Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca, el 17 de agosto de 2026 en Washington
Washington, DC.- La propuesta europea de abrirle la puerta a Canadá como su primer «miembro asociado» encendió la alerta en la Casa Blanca. El presidente Donald Trump advirtió que, si considera la medida un «acto hostil», impondrá aranceles muy elevados o directamente pondrá fin al comercio con el bloque europeo.
«Creo que es ridículo», respondió Trump al ser consultado sobre el planteamiento de la Unión Europea. «Si hacen eso, si considero que se trata de un acto hostil, impondré aranceles muy elevados o dejaré de comerciar con Europa», advirtió. Y matizó: «Si lo hacen de buena fe, está bien. Si lo hacen con mala intención, pondremos aranceles muy fuertes a Europa, lo que es una posibilidad».
La propuesta la había formulado poco antes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en Bruselas, en presencia del primer ministro canadiense, Mark Carney, quien este jueves tiene previsto dirigirse al Parlamento Europeo.
«Me gustaría trabajar con usted para abrir la puerta a que Canadá sea el primer miembro asociado de la UE», declaró Von der Leyen ante el hemiciclo, en un momento que desató una ovación de pie entre los presentes.
Carney se convirtió así en el primer jefe de gobierno no europeo en asistir al discurso anual sobre el «Estado de la Unión Europea«, un gesto que ambos bloques presentan como señal de acercamiento.
Durante su intervención, Von der Leyen sostuvo que las democracias atraviesan hoy una «fractura en el sistema internacional basado en normas» y que, frente a ese escenario, Bruselas y Ottawa deben estrechar sus lazos.
Una alianza que va más allá del comercio
La dirigente europea propuso a Carney una cooperación reforzada en tecnología, defensa y energía, y planteó avanzar desde una relación centrada en el intercambio comercial hacia una «alianza por el futuro».
«Trabajaremos en la manufactura inteligente. Crearemos una alianza tecnológica. Integraremos las bases de la industria de defensa. Haremos del Ártico un proyecto insignia conjunto», enumeró.
También mencionó la energía, los minerales críticos, las baterías, la inteligencia artificial y la seguridad cibernética y económica como áreas de cooperación bilateral.
«Esta alianza no está dirigida en contra de nadie, sino hacia nuestra fortaleza común», subrayó.



