Un fragmento de la etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX terminó impactando contra la superficie de la Luna la madrugada de este miércoles, cerca de los cráteres Einstein y Bell, en el extremo occidental del satélite natural, según confirmó la NASA.
Se trata de la etapa superior del cohete que despegó el 15 de
enero de 2025 desde Cabo Cañaveral, Florida, transportando dos módulos de aterrizaje lunar comerciales: el Blue Ghost 1, de Firefly Aerospace, y el Resilience, de la empresa japonesa ispace. Tras cumplir su misión, la etapa quedó abandonada en una órbita que terminó cruzándose con la trayectoria de la Luna, lo que provocó el impacto más de un año después.
Un choque a más de 8,600 kilómetros por hora
De acuerdo con la NASA, la etapa, de aproximadamente 4,000 kilogramos, colisionó con la superficie lunar a una velocidad superior a 8,600 kilómetros por hora (unas 5,400 millas por hora). El choque habría generado una energía similar a la de unas tres toneladas de TNT y provocó la formación de un cráter de alrededor de 30 metros de diámetro.
Aunque el impacto no representa ningún peligro para la Tierra, el fenómeno permitirá a especialistas analizar cómo se comportan este tipo de colisiones en la superficie lunar y obtener nueva información sobre los efectos de objetos artificiales en nuestro satélite natural.
Un evento predicho con meses de anticipación
El astrónomo aficionado Bill Gray fue el primero en calcular, usando datos públicos, que el objeto terminaría colisionando con la Luna. La NASA indicó que continuará dando seguimiento a este tipo de fragmentos con fines de entrenamiento, y que el Lunar Reconnaissance Orbiter, junto con el orbitador surcoreano Danuri, intentarán capturar imágenes del sitio del impacto antes y después del evento para uso científico.
Según la agencia espacial, un meteorito con una energía similar impacta la Luna aproximadamente cada seis días, por lo que el fenómeno, aunque inusual por tratarse de un objeto artificial, no es motivo de alarma.



