La frágil tregua entre Estados Unidos e Irán ha llegado a su fin. En una decisión tomada tras una reunión de emergencia en el Despacho Oval, el presidente Donald Trump declaró que el alto el fuego con Teherán ha terminado, calificando las negociaciones actuales como una «pérdida de tiempo».
La determinación del mandatario se produjo luego de ser informado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, sobre un ataque iraní contra tres buques mercantes que transitaban por el estrecho de Ormuz.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el miércoles que la tregua con Irán «ha terminado»
Según reportes, las fuerzas de Irán lanzaron misiles y drones contra las embarcaciones, provocando que la tripulación de un petrolero tuviera que evacuar tras un incendio.
La respuesta de Washington
La reacción de la Casa Blanca fue contundente. Trump ordenó una serie de ataques militares contra territorio iraní durante las siguientes 48 horas y dio marcha atrás en las concesiones económicas otorgadas recientemente. Estados Unidos revocó una licencia del Departamento del Tesoro que permitía exenciones a las sanciones sobre la venta de petróleo iraní.
Además, el presidente sugirió la posibilidad de restablecer un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, una medida para la cual la Armada estadounidense ya se encontraría posicionada y preparada. «Si disparan contra los barcos, los vamos a destrozar», advirtió el vicepresidente JD Vance durante un evento público en Wisconsin.
Este escenario marca un cambio drástico respecto al mes pasado, cuando ambas naciones firmaron un memorando de entendimiento en Versalles con el objetivo de detener el conflicto iniciado el 28 de febrero.
Dicho acuerdo de 14 puntos contemplaba el cese de hostilidades y la reapertura plena de la vital ruta comercial, la cual transporta cerca del 20% del petróleo mundial y ha visto dispararse los precios del combustible debido a la inseguridad.
Mientras desde la administración estadounidense sostienen que su prioridad sigue siendo la diplomacia, un funcionario del gobierno enfatizó que Estados Unidos «no permanecerá impasible» ante actos de terrorismo internacional y reiteró el compromiso de evitar que Irán obtenga armas nucleares.
Por el momento, la escalada de violencia parece haber alejado las perspectivas de una resolución pacífica, alimentando la preocupación de que el conflicto se extienda indefinidamente, a pesar del creciente rechazo de sectores políticos opositores.



