A pesar de la reciente implementación de una directriz diseñada para frenar las detenciones vehiculares por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), por el exceso de fuerza y las recientes muertes de inmigrantes indocumentados, el presidente Donald Trump se pronunció en contra de esta medida, asegurando que la agencia debe mantener dicha facultad tras una serie de tiroteos con consecuencias fatales.
A través de su plataforma digital, el mandatario republicano elogió el desempeño de la corporación y argumentó que prohibir este recurso debilita la seguridad nacional.
De acuerdo con Trump, las paradas de tráfico constituyen un mecanismo indispensable para localizar y deportar a delincuentes que, bajo su perspectiva, ingresaron a territorio estadounidense durante el gobierno demócrata precedente. El Ejecutivo advirtió que eliminar esta herramienta significaría ceder terreno frente a las organizaciones criminales.
«debemos ser fuertes, duros e inteligentes, y NO PODEMOS renunciar a una de las herramientas de lucha contra el crimen más importantes y efectivas del ICE: ¡LA PARADA DE TRÁFICO!». Trump añadió: «Una vez que lo hagamos, estaremos jugando justo a favor de los criminales».
La controversia sobre los métodos operativos de ICE se intensificó esta semana a raíz de dos incidentes letales: el fallecimiento de un automovilista de origen colombiano a manos de un agente federal en Maine, ocurrido este lunes, y la muerte a tiros de otro conductor en Houston la semana pasada. Estos eventos han reavivado el escrutinio público y las condenas hacia los protocolos de la agencia, los cuales ya habían generado fuertes tensiones el invierno pasado tras los decesos de Alex Pretti y Renee Good en el estado de Minnesota.



