Washington, D.C. — Líderes demócratas en Estados Unidos criticaron con fuerza las declaraciones del presidente Donald Trump tras señalar que, en su opinión, el plan de su partido para convertir Washington D.C. y Puerto Rico en estados sería una amenaza directa para el futuro del país.
Las afirmaciones surgieron después de que Trump publicara en Truth Social un mensaje en el que cuestionó a figuras demócratas que han impulsado esa discusión. En ese contexto, el mandatario llamó “chiflado” a James Carville, recordado por su trayectoria política y por participar en estrategias de comunicación dentro del Partido Demócrata.
Trump argumentó que las propuestas relacionadas con la anexión de nuevas regiones a la Unión —es decir, la posible condición de estados tanto para Washington D.C. como para Puerto Rico— no solo tendrían impacto político, sino que modificarían el equilibrio del poder en Washington durante un largo periodo.
“Carville, un supuesto estratega demócrata, quiere que los demócratas conviertan a D.C. y a Puerto Rico en estados y, además, ampliar la Corte Suprema”, sostuvo Trump en su publicación. Según el mandatario, ese cambio permitiría aumentar el número de jueces del máximo tribunal, señalando que algunos demócratas han planteado diferentes propuestas, desde ampliar a 13 jueces hasta llegar a un escenario de 21.
De acuerdo con el mensaje presidencial, Trump vinculó la conversación sobre nuevos estados con la discusión judicial, al señalar que, si ambos objetivos se concretaran, el Partido Demócrata podría mantener una ventaja de manera prolongada.
El presidente sostuvo que, en ese escenario, “estos canallas destructores del país dominarán la política en Estados Unidos durante 100 años”, añadiendo además críticas a los mecanismos legislativos que permiten bloquear o frenar decisiones en el Congreso. En particular, hizo un llamado para “acabar con el filibustero”, término usado para describir una táctica parlamentaria que puede dificultar la aprobación de legislación.
La Corte Suprema, el segundo foco del reclamo
Más allá del debate sobre estatus político, Trump también centró su atención en el Poder Judicial. En su publicación, afirmó que los demócratas “ya han logrado parte de sus metas” al señalar que el comportamiento de ciertos jueces y el funcionamiento del tribunal, en su visión, benefician al enfoque progresista.
El mandatario aseguró que los jueces vinculados a decisiones cercanas a la postura republicana se mantienen unidos y que, en términos generales, no habría margen para modificar lo que considera la línea ideológica de esos magistrados.
“Los jueces demócratas se mantienen unidos como una piña”, dijo Trump, y agregó que los ve como una fuerza “inamovible”, por lo cual afirmó que también lo “respeta”, en un argumento que intenta subrayar lo que considera consistencia dentro del sistema judicial.
Críticas a la ciudadanía por nacimiento
Entre los puntos específicos que mencionó Trump, destacó el tema de la ciudadanía por nacimiento, una cuestión que ha vuelto al centro del debate en instancias judiciales. Según el mandatario, la postura sobre este principio tendría serias consecuencias para el país.
Trump sostuvo que la ciudadanía por derecho de nacimiento, en su interpretación, es un “desastre” para Estados Unidos y que —según dijo— actuar así representa un “ancla” para el futuro del país. En su mensaje agregó que, con base en el interrogatorio que, aseguró, presenció directamente en la Corte Suprema, la discusión se desarrolla en un sentido que él considera negativo para el país.



