Internacionales.– La escalada bélica entre Israel e Irán alcanzó un nuevo nivel este lunes luego de que ambos países lanzaran ataques aéreos de gran magnitud contra objetivos estratégicos, elevando la preocupación en la comunidad internacional sobre una posible expansión del conflicto en Medio Oriente.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que decenas de aviones de combate llevaron a cabo un bombardeo masivo contra sistemas estratégicos de defensa de Irán. Según el comunicado oficial israelí, los sistemas atacados estaban ubicados en distintas regiones del territorio iraní y fueron debilitados significativamente durante la operación, denominada «León Rugiente», que culminó con su desmantelamiento.
Irán responde con misiles balísticos
En respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán anunció el lanzamiento de una operación militar contra bases aéreas israelíes. De acuerdo con el organismo iraní, las instalaciones de Tel-Nov, en el centro de Israel, y Navatim, ubicada en el desierto del Néguev, fueron los blancos principales de los ataques, ejecutados con misiles balísticos lanzados desde el aire.
Medios israelíes señalaron que los objetivos habrían sido bases pertenecientes a la Guardia Revolucionaria iraní, lo que confirma la naturaleza directa de los enfrentamientos entre ambas naciones.
«Dominio del espacio aéreo», advierte Irán
El portavoz del CGRI, Sardar Mohebi, declaró a través de la agencia Tasnim que Irán ha demostrado tener el control sobre el espacio aéreo de Israel y de toda la región de Oriente Medio.
«Por enésima vez, hemos demostrado que los cielos de los territorios ocupados y de la región están bajo nuestra voluntad y dominados por el rugido de los devastadores misiles de la Fuerza Aeroespacial del CGRI», afirmó Mohebi.
Advertencia sobre infraestructura petrolera y consecuencias globales
La Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que Israel «ha iniciado un juego peligroso» al atacar infraestructura civil y petrolera en territorio iraní, y aseguró que «ese juego ahora abarcará todos los objetivos energéticos de la región». Además, subrayó que las «consecuencias económicas globales» de la agresión israelí recaerán directamente sobre Estados Unidos.
En paralelo, las fuerzas iraníes atacaron con misiles instalaciones de la industria petroquímica en la ciudad israelí de Haifa, intensificando aún más las hostilidades.
Este intercambio de ataques ocurre en medio de crecientes tensiones entre Tel Aviv y Teherán, y ha encendido las alarmas en la comunidad internacional ante el riesgo de que el conflicto se desborde más allá de las fronteras de ambos países. Organismos internacionales y gobiernos de todo el mundo han hecho un llamado a la contención y al diálogo para evitar una guerra de mayor escala.



