En breve: Tennessee terminó el año fiscal 2026 con 23,800 millones de dólares en recaudación total y un superávit no comprometido de 1,100 millones, según el Departamento de Finanzas y Administración. El Caucus Demócrata del Senado sostiene que ese dinero alcanza para eliminar el impuesto estatal a los alimentos, ampliar el prekínder y bajar costos a las familias. Legisladores republicanos, por su parte, insisten en que el camino es seguir recortando impuestos, y una analista independiente advierte que el superávit no refleja necesariamente la salud económica del estado. En paralelo, el impuesto al cáñamo recaudó apenas 1.5 millones de dólares frente a los 55.8 millones presupuestados, tras la prohibición estatal del THCA.

Tennessee cierra el año fiscal 2026 con un superávit de 1,100 millones de dólares mientras el impuesto al cáñamo se desploma 97%. La cifra confirma un cierre fiscal más fuerte de lo previsto para el estado.
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Un año fiscal que superó las proyecciones
El Departamento de Finanzas y Administración de Tennessee reportó una recaudación tributaria total de 23,800 millones de dólares durante el año fiscal 2025-2026, que cerró el 30 de junio. La cifra dejó un superávit no comprometido de 1,100 millones de dólares, de acuerdo con el comunicado del Caucus Demócrata del Senado, basado en los datos oficiales del estado.
Reportes independientes confirman el panorama general. La cadena WKRN citó cifras oficiales que sitúan el sobrecumplimiento en 1,200 millones de dólares, equivalente a un 5.24% por encima de lo presupuestado. Julio, el último mes contable del año fiscal, cerró con un crecimiento tributario del 18.39% respecto al mes anterior.
Mandy Spears, vicepresidenta ejecutiva del Sycamore Institute —un centro de análisis fiscal no partidista que da seguimiento al presupuesto estatal— matizó el alcance de la cifra. Según explicó a WKRN, el superávit no es un indicador de la salud económica de Tennessee, sino el resultado de un método de presupuestación conservador que el estado usa para evitar déficits durante el año fiscal.
La postura demócrata sobre el superávit
El Caucus Demócrata del Senado argumenta que el excedente demuestra que Tennessee sí tiene los recursos para financiar prioridades que, según el comunicado, el liderazgo republicano ha bloqueado durante 15 años de control unipartidista. Entre esas propuestas figuran eliminar el impuesto estatal a los alimentos, universalizar el prekínder para niños de cuatro años y ampliar la cobertura de salud.
La respuesta republicana: recortar impuestos, no ampliar gasto
El liderazgo republicano no ha respondido públicamente a las cifras específicas de este comunicado, pero su postura general sobre el uso del excedente fiscal es conocida. El líder de la mayoría en la Cámara, William Lamberth (R-Portland), ha defendido reducir impuestos en lugar de aumentar el gasto social: «Hemos recortado más de 5,100 millones de dólares en impuestos en Tennessee… y vamos a seguir buscando formas, como el impuesto a los alimentos y otros, de reducir impuestos», dijo durante la sesión legislativa de 2026.
Pese a esa postura, la legislatura republicana aprobó en abril un presupuesto de 58,000 millones de dólares sin incluir el recorte al impuesto estatal a los alimentos, algo que legisladores demócratas como el representante John Ray Clemmons (D-Nashville) han señalado como contradictorio. Clemmons dijo a WKRN que, de no recortarse ese impuesto, preferiría ver el superávit invertido en escuelas públicas, carreteras y puentes, y en bajar el costo de la salud.
El desplome del impuesto al cáñamo
El segundo dato que destaca el comunicado es la recaudación del impuesto al cáñamo. Tennessee presupuestó 55.8 millones de dólares en ingresos por este concepto para el año fiscal 2026, pero apenas recaudó 1.5 millones, una caída del 97 por ciento.
Reportes de WPLN News confirman una tendencia similar: el nuevo impuesto al cáñamo generó solo el 3% de lo proyectado, dejando un faltante cercano a los 54 millones de dólares en el presupuesto estatal. La causa es una ley estatal, impulsada por legisladores republicanos, que prohibió el THCA, el producto derivado del cáñamo más popular entre los consumidores y que representaba hasta un 75% del mercado según cálculos de la industria.
El comunicado demócrata plantea que la prohibición no impide el consumo, sino que empuja a los consumidores a comprar en otros estados o en mercados no regulados. La bancada propone legalizar el cannabis como alternativa para recuperar esos ingresos.
Impuesto a la gasolina, estancado frente a un déficit de carreteras
El comunicado también señala el estancamiento del impuesto a la gasolina, la principal fuente de financiamiento para la construcción y el mantenimiento de carreteras en Tennessee. En el año fiscal 2026 el estado recaudó 887 millones de dólares por este concepto, una cifra casi sin cambios respecto al año anterior.
Mientras tanto, el rezago de proyectos de infraestructura vial pendientes en Tennessee ronda los 60,000 millones de dólares, según cifras que cita el comunicado y que coinciden con reportes previos del Tennessean sobre el déficit del Departamento de Transporte estatal. El Caucus Demócrata atribuye el problema a la fórmula estatal de financiamiento vial, que depende del impuesto a la gasolina en un contexto de vehículos más eficientes y mayor inflación en construcción. Clemmons también ha reclamado públicamente que los demócratas pidieron una exención temporal del impuesto a la gasolina durante la sesión 2026 y no la obtuvieron.
Lo que dice el comunicado sobre la respuesta republicana
Según el texto de la bancada demócrata, el gobernador Bill Lee y los legisladores republicanos han optado por desviar fondos de seguridad pública, salud y educación para cubrir los costos crecientes de las carreteras, además de abrir la puerta a carriles de peaje operados por empresas privadas. Esta caracterización proviene directamente del comunicado partidista; el liderazgo republicano no se ha pronunciado públicamente sobre esta acusación en particular, aunque sí ha defendido en otras ocasiones que las prioridades del presupuesto —como los vales escolares y las medidas de inmigración— reflejan sus propias prioridades legislativas.



