En breve: unos 500 soldados estadounidenses llegaron esta semana al Valle del Río Grande, en Texas, después de que presuntos miembros de un cártel dispararan contra una embarcación de la Guardia Costera el 26 de septiembre. Nadie resultó herido y el despliegue durará al menos 30 días.

Estados Unidos reforzó la frontera de Texas con unos 500 soldados tras un ataque armado contra personal de la Guardia Costera. Las tropas se despliegan en el Valle del Río Grande como medida de protección de la fuerza durante, al menos, 30 días.
Cómo ocurrió el ataque en la frontera
El 26 de septiembre, cerca de Garceno, Texas, presuntos miembros de un cártel abrieron fuego contra una embarcación de la Guardia Costera. Los agentes participaban en una operación conjunta de interdicción y respondieron al ataque.
Los reportes indican que los disparos llegaron desde el lado mexicano del río. Las autoridades no informaron de heridos ni de daños.
Soldados y helicópteros Chinook en las islas del río
Los militares llegaron en los últimos días a la zona. Algunos viajaron en helicópteros Chinook hasta las islas fluviales del Río Grande, cerca de Roma y Garceno.
La Guardia Costera calificó las amenazas contra su personal como «extremadamente serias». La institución también confirmó que coordina acciones para fortalecer la zona y frenar actividades ilegales.
Refuerzo de la frontera junto a la Patrulla Fronteriza
El despliegue refuerza la coordinación con la Patrulla Fronteriza, el Departamento de Defensa, el Departamento Militar de Texas y otras agencias. El objetivo es contrarrestar el contrabando y las amenazas armadas en un tramo donde la seguridad fronteriza sigue bajo presión constante.
Sigue más información en nuestra sección de Seguridad.



