CDMX, México.– En medio de la creciente tensión comercial entre ambas naciones, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ofreció este miércoles una conferencia de prensa en la que detalló la estrategia de su administración para hacer frente a la ofensiva arancelaria impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump.
Sheinbaum no evitó el diagnóstico: «Estados Unidos está marcando una nueva forma de comercio global. Dado que es el principal país consumidor y productor en muchos sentidos, está marcando una nueva visión a partir de la llegada de Trump», explicó la mandataria, reconociendo el peso que tiene la Casa Blanca en la reconfiguración del comercio internacional.
Lejos de adoptar un tono pesimista, la presidenta recordó la posición de fuerza desde la que México negocia. «Nosotros somos un socio comercial importantísimo para Estados Unidos. Somos el primer exportador y somos el que más compra a Estados Unidos. Nuestra economía tiene mucha integración por muchos años de libre comercio», señaló.
En ese sentido, Sheinbaum dejó claro que México buscará preservar las condiciones más favorables posibles dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el acuerdo que desde 2020 rige el comercio en América del Norte.
«México quiere conservar las mejores condiciones comerciales con respecto al resto de las naciones, con base en el T-MEC», afirmó.
Plan México: no todo depende de Washington
Pero la estrategia va más allá de la negociación directa con Estados Unidos. Sheinbaum enfatizó que su gobierno no se limitará a esperar lo que decida la administración Trump.
«Eso no quiere decir que solo dependamos de lo que haga Estados Unidos y del tratado comercial. Estamos haciendo nuestro trabajo con el Plan México», explicó. Este plan, según detalló, busca impulsar una mayor inversión de empresarios nacionales tanto para abastecer el mercado interno como para fortalecer las exportaciones hacia Estados Unidos y otras regiones del mundo.
Diversificación: la clave del futuro
Como parte de esta visión, la mandataria también destacó los esfuerzos por atraer inversión extranjera directa con un enfoque en la manufactura, tanto para consumo local como para llegar a nuevos mercados.
«Se está promoviendo inversión extranjera directa con manufactura para el mercado nacional y también para la exportación a otros lugares del mundo. La firma del tratado con Europa muestra esto: que estamos diversificando las exportaciones», subrayó.
Con esta hoja de ruta, el gobierno de Sheinbaum busca navegar las aguas turbulentas de una guerra comercial que amenaza con redefinir las reglas del juego en todo el hemisferio, apostando por la fortaleza de la integración económica ya construida y, al mismo tiempo, abriendo nuevas puertas para no depender de un solo destino.



