
NN Deportes.- El fantasma de la corrupción “Calciopoli” vuelve a rondar el fútbol italiano. Esta vez el foco está en el partido entre Sassuolo y Juventus, luego de que un gol en el minuto 90+4, con la defensa bianconera prácticamente inmóvil, encendiera las alarmas y alimentara la sospecha de un posible amaño.
En la cuarta jornada de la Serie A, Vasilije Adzik definió con total tranquilidad y sin marca alguna para sellar el 3-2 definitivo. En la jugada, Laurientié envió el centro que habilitó al delantero, quien entró al área sin oposición, se acomodó con calma y remató ante la pasividad del brasileño Douglas Luiz. El arquero Vicario no logró evitar el tanto.
El video del gol no tardó en hacerse viral, y no precisamente por su calidad técnica, sino por la actitud de los jugadores de Juventus, que apenas reaccionaron a la jugada. Las imágenes encendieron las sospechas no solo en redes sociales, sino también en medios italianos, que describieron la acción como algo «de naturaleza extraña».
Según distintos reportes, tanto la justicia italiana como la propia Serie A podrían iniciar una investigación en las próximas horas.
El precedente que Italia no olvida
La comparación con el pasado es inevitable para los aficionados italianos. Juventus ya estuvo en el centro de uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia del fútbol: el llamado ‘Calciopoli‘.
El caso estalló en 2006, cuando la justicia destapó una red de influencias entre directivos, árbitros y los encargados de designar las ternas arbitrales, con el objetivo de manipular partidos de la Serie A.
El golpe alcanzó a varios clubes, pero el castigo más duro recayó sobre Juventus, que perdió dos títulos y fue relegada a la Serie B. También quedaron implicados Milan, Fiorentina, Lazio y Reggina, aunque con sanciones de menor peso.
El mecanismo operaba mediante llamadas, reuniones y presiones dirigidas a colocar árbitros considerados «favorables» a determinados equipos. Las grabaciones telefónicas dejaron al descubierto cómo los dirigentes buscaban condicionar decisiones y nombramientos arbitrales. El escándalo sacudió al país entero, derivó en renuncias y juicios, y provocó una crisis de credibilidad en el fútbol italiano de la que, según coinciden los analistas, el sistema todavía no ha logrado reponerse.



