Colombia.- La visita del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, a la ciudad de Buenaventura, en el Valle del Cauca, terminó envuelta en una fuerte polémica después de que el mandatario entregara balones de fútbol con el emblema de su partido político a los damnificados del reciente terremoto.
Los balones, marcados con el logo de «Defensores de la Patria«, fueron repartidos el domingo durante un recorrido oficial que tenía como objetivo evaluar los daños del sismo de magnitud 7,4 que sacudió la región el pasado 10 de agosto.
El gesto provocó una ola de indignación tanto entre los residentes del municipio como en las redes sociales. Diversas voces criticaron que el acto parecía más una acción de propaganda política que una medida real de ayuda, en un momento en que la zona afectada lidia con el colapso de sus servicios de salud y la escasez de bienes esenciales como agua y alimentos.
El temblor, ocurrido hace una semana, es el más fuerte registrado en Colombia en lo que va de siglo. Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), las víctimas mortales ascienden a casi 300 personas y los heridos superan los 4.000. Las autoridades continúan además la búsqueda de cerca de 500 personas reportadas como desaparecidas.
Hasta el momento, la Presidencia no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las críticas generadas por la entrega de los balones.



