
Internacionales.- El precio internacional del petróleo volvió a situarse por encima de los 100 dólares por barril, una cifra que evidencia la dimensión que ha alcanzado la crisis energética mundial, agravada por el conflicto entre EEUU e Irán.
El crudo de referencia Brent llegó a cotizarse en 108 dólares por barril, lo que supone un alza del 7,1 por ciento frente al nivel registrado en mayo de este año.
El nuevo salto de los precios se produce en el marco de una escalada de ataques entre ambos países que ha deteriorado tanto el panorama político como el económico y ha reducido casi por completo el margen para una estabilización de los mercados internacionales.
«Esto podría frenar la recuperación de la producción de petróleo en el Golfo y aumenta el riesgo de que los precios mundiales de la energía sigan subiendo en las próximas semanas», advirtió Jason Tuvey, economista jefe adjunto de mercados emergentes en Capital Economics.
Los analistas coinciden en que la producción de crudo difícilmente recuperará los niveles que se consideraban habituales al comenzar el año, lo que alimenta la incertidumbre sobre un desenlace favorable en el corto plazo. Los estudios de S&P Global Energy apuntan en la misma dirección: la tendencia sugiere una normalización de los precios hacia arriba, lo que consolidaría un escenario de presión sostenida sobre los mercados energéticos internacionales.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump afirmó que «los precios se desplomarán justo después de estas elecciones tan importantes del 3 de noviembre» y sostuvo que «la guerra terminará muy poco después de las elecciones».
Sin embargo, los especialistas matizan ese optimismo. Señalan que el escenario más probable es un repunte de la inflación global, acompañado de subidas en las tasas de interés de los bancos centrales y de tensiones en los mercados de bonos y acciones. Ese cóctel extendería la crisis más allá del sector energético y terminaría afectando la infraestructura económica de numerosos países.



