Memphis, Tennessee — Una mujer de 28 años, identificada como Deja Cross, ha sido formalmente acusada de abuso y negligencia infantil luego de un alarmante incidente en el que su hija de tres años terminó hospitalizada.
El arresto se produce meses después de que la menor fuera ingresada en estado de emergencia por dificultades respiratorias, resultado de una presunta exposición al fentanilo en su propio hogar.
Durante el registro realizado a finales de febrero, los agentes descubrieron evidencia de que Cross intentó deshacerse de narcóticos arrojándolos por el inodoro. En el lugar se hallaron restos de papel aluminio quemado y una sustancia blanca que dio positivo a fentanilo en las pruebas preliminares.
De acuerdo con el informe policial, los agentes localizaron 12 gramos adicionales de la potente droga sobre una cómoda en el dormitorio de Cross. Las autoridades encontraron de bolsas plásticas con residuos de polvo blanco y una báscula digital —instrumentos vinculados a la distribución de drogas— situados justo al lado de los termómetros de sus hijas.
Los investigadores subrayaron que el fentanilo se encontraba sin asegurar y al alcance de las dos hijas de Cross, de uno y tres años, lo que representaba un riesgo letal.
Además de los cargos por maltrato infantil, Deja Cross enfrenta acusaciones por posesión de sustancias controladas con fines de venta, posesión de parafernalia de drogas y alteración de pruebas. Por el momento, la acusada permanece detenida sin derecho a fianza y se espera que comparezca ante el tribunal este jueves.



