Japón.- Japón enfrenta una de las emergencias climáticas más graves de los últimos años. Las lluvias sin precedentes que azotaron el país este viernes dejaron un saldo trágico de ocho personas fallecidas, según reportó la agencia Reuters, mientras unas 20.000 viviendas permanecen sin servicio eléctrico.
La prefectura de Chiba, cercana a Tokio, recibió la peor parte de la tormenta. En las últimas 24 horas se registraron más de 360 milímetros de lluvia, una cantidad extraordinaria que desbordó ríos, provocó inundaciones y colapsó parte de la infraestructura local.
La magnitud del fenómeno sorprendió incluso a las autoridades más experimentadas. «Este caso fue una situación extremadamente inusual», declaró el gobernador Toshihito Kumagai. «He respondido a muchos desastres en el pasado, pero nunca había vivido un caso como este», añadió, dando cuenta de la gravedad de lo ocurrido.
Miles varados sin poder viajar
El caos también se apoderó del transporte. Las interrupciones en los servicios ferroviarios y viales dejaron bloqueadas a cerca de 7.000 personas en el aeropuerto de Narita, una de las principales puertas de entrada al Gran Tokio. Decenas de pasajeros, entre ellos viajeros internacionales, se encontraron sin poder llegar a su destino mientras las autoridades trabajaban para restablecer las conexiones.
Las imágenes que llegan desde la zona muestran calles convertidas en ríos, vehículos arrastrados por la corriente y familias buscando refugio ante la furia del agua. Los equipos de emergencia continúan desplegados para atender a los damnificados y restablecer los servicios básicos.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el desafío que representan los fenómenos climáticos extremos, cada vez más frecuentes e intensos, incluso en países con una infraestructura avanzada como Japón. Mientras las lluvias empiezan a amainar, las autoridades locales ya advierten que la recuperación tomará tiempo.



