
Charlotte, Carolina del Norte.- Un joven de 19 años aceptó este miércoles su responsabilidad en un accidente a alta velocidad que, en diciembre pasado, acabó con la vida de dos personas y dejó gravemente herida a una niña de 12 años en la ciudad de Charlotte.
Jason Anthony Scott se declaró culpable de dos cargos de homicidio involuntario y de agresión con arma mortal que provocó lesiones graves, según consta en los registros judiciales. Como parte del acuerdo, Scott pasará seis meses tras las rejas y luego cumplirá tres años en libertad condicional. Además, se le retirará la licencia de conducir y deberá aportar una muestra de su ADN.
La sentencia, sin embargo, sorprendió por su alcance. En un principio, el joven había sido condenado a una pena mínima de dos años y siete meses de prisión. No obstante, el juez Matthew Osman decidió suspender ese cumplimiento, de acuerdo con la documentación del caso.
Los hechos se remontan al 27 de diciembre de 2025. Según las autoridades, Scott manejaba un BMW cupé a gran velocidad cuando chocó de frente contra un Honda CR-V en la intersección de Ardrey Kell Road y Red Rust Lane.
De acuerdo con una declaración jurada, el conductor del Honda, identificado como Lorin Manley, quedó inconsciente y atrapado dentro del vehículo. La pasajera trasera, Gloria Manley, corrió la misma suerte, atrapada en el asiento trasero derecho. Ambos murieron en el lugar del siniestro.
El tercer ocupante era una niña de 12 años, quien iba como pasajera en el asiento delantero. Quedó atrapada en esa zona hasta que algunos transeúntes lograron sacarla. La menor sufrió hemorragias internas y una fractura grave en la pelvis, según precisó la policía.
La investigación indicó que, antes del impacto, Scott circulaba a aproximadamente 160 km/h en una vía cuyo límite era de unos 72 km/h. El joven resultó con un brazo roto y fracturas en la espalda. La fuerza de la colisión fue tal que el Honda salió despedido de la carretera y terminó estrellado contra un poste de luz.



