En breve: El juicio por la muerte de Diego Maradona, iniciado en abril en San Isidro, entra en su etapa final. Siete miembros del equipo de salud enfrentan cargos de homicidio con dolo eventual y el tribunal escuchará los alegatos finales desde este jueves antes de dictar veredicto.

Con información de la AFP
Siete acusados por la muerte de Maradona
El proceso por la muerte de Diego Maradona llega a su recta final con una pregunta abierta: ¿fue un desenlace imposible de prever o el resultado de una negligencia médica durante la internación domiciliaria?
Siete integrantes del equipo de salud comparecen en San Isidro, al norte de Buenos Aires, acusados de homicidio con dolo eventual. Esa figura implica que sabían que sus acciones u omisiones podían causar la muerte del exfutbolista.
Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, por un paro cardiorrespiratorio y un edema pulmonar. Su familia y la fiscalía sostienen que su deterioro era reversible. Los acusados, con estrategias distintas, se declaran inocentes.
“Diego tenía una enfermedad tratable”, afirmaron en un mensaje a la AFP Félix Linfante y Marcelo D’Angelo, abogados de su hija Jana. Desde este jueves, el tribunal escuchará los alegatos finales de acusaciones y defensas, y luego emitirá su veredicto.
Abandono y agonía, según la fiscalía
El fiscal Patricio Ferrari sostuvo, en una de las 45 audiencias del juicio, que los imputados abandonaron a Maradona a su suerte. Uno de los médicos que practicó la autopsia estimó que el ídolo agonizó unas 12 horas.
Las defensas de los médicos replican que el desenlace no se podía anticipar. El neurocirujano Leopoldo Luque, principal imputado, habló de un “evento súbito, agudo e impredecible”.
La polémica por la internación domiciliaria
El tribunal analizó las condiciones de la casa en Tigre, a 20 kilómetros de San Isidro, donde murió Maradona. Sus hijas autorizaron la internación, pero aseguran que los médicos las engañaron.
Dalma Maradona declaró que les prometieron acompañantes terapéuticos, una ambulancia y equipamiento que cubría la prepaga, y que nada de eso llegó. Varios testigos calificaron el lugar de inapropiado y señalaron la falta de insumos médicos.
Algunos acusados responden que Maradona no habría aceptado quedarse en una clínica tras la neurocirugía del 3 de noviembre de 2020.
El estado físico de Maradona en sus últimas horas
La querella sostiene que Maradona tenía edemas visibles y retención anormal de líquidos, señales de una falla cardíaca sin atender. Los testigos se dividieron: unos vieron los edemas y otros lo negaron al observar la foto del cuerpo en la sala.
Aun así, quienes entraron a su habitación el día de su muerte coincidieron en que presentaba inflamación corporal.
Qué dice cada acusado
Entre los más señalados figuran Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz y Nancy Forlini, coordinadora de la internación por la empresa de medicina privada.
Luque insiste en que actuó como neurocirujano y no tomó decisiones médicas. Según la acusación, él y Cosachov diseñaron la internación, pero la defensa de la psiquiatra afirma que su rol se limitó al ámbito psiquiátrico.
Forlini, acusada de no proveer equipamiento adecuado, asegura que los médicos nunca le pidieron los aparatos ahora reclamados. A Díaz se le acusa de aislar al exfutbolista e impedir que lo atendieran los médicos; su defensa lo niega y dice que nunca influyó en lo médico ni en la enfermería.
Lee también: Comienza el nuevo juicio sobre la muerte de Maradona, un año después del escándalo



