Internacionales.- En medio de las crecientes tensiones en Medio Oriente, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, lanzó este jueves un contundente mensaje a sus adversarios: el poderío militar no doblegará a la República Islámica.
Durante una reunión con sus homólogos del bloque BRICS, el canciller iraní arremetió contra lo que calificó como «violencia espantosa» y una «agresión brutal e ilegal» por parte de Estados Unidos e Israel. Según sus declaraciones, ambas naciones han emprendido acciones militares contra Irán en dos ocasiones en menos de un año.
«El pueblo iraní, bajo horribles bombardeos, eligió mantenerse firme. A pesar de todas las presiones, sigue creyendo en un mundo libre, estable y justo», afirmó Araghchi.
El jefe de la diplomacia iraní fue enfático al señalar que su país no cede ante amenazas externas. «A estas alturas, debería estar claro que Irán es inquebrantable. Solo emerge más fuerte y más unido cuando está bajo presión», expresó.
Sin embargo, el canciller dejó abierta una puerta a la diplomacia. Explicó que, si bien Irán no se inclina ante la presión, sí responde al lenguaje del respeto mutuo.
«Mi pueblo ama la paz»
En un tono que combinó firmeza con un llamado a la estabilidad, Araghchi reconoció el poderío militar de su país, pero aclaró que la guerra no es el objetivo.
«Por mucho que nuestras poderosas Fuerzas Armadas sigan preparadas para infligir una represalia devastadora a los agresores extranjeros, mi pueblo ama la paz y no busca la guerra. Nosotros no somos los agresores en esta sórdida situación, sino los agraviados», subrayó.
El canciller reiteró la postura oficial de Teherán: disposición para defender su soberanía por la fuerza si es necesario, pero con la misma determinación para promover y defender la vía diplomática como solución a los conflictos.



