Washington DC.- Faltan menos de tres semanas para que ruede el balón en la Copa del Mundo de la FIFA 2026, que se disputará del 11 de junio al 19 de julio en varias sedes de Estados Unidos. Pero lejos de la emoción futbolística, en los hogares latinos del país crece una preocupación que opaca la fiesta deportiva: la presencia de agentes de inmigración en los estadios.
La inquietud no es infundada. El secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, confirmó en una entrevista con CBS News que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) estarán desplegados a diario durante todo el torneo.
Según las autoridades, la misión oficial del operativo incluye combatir el tráfico humano, la venta de boletos falsos y mercancía pirata, así como el narcotráfico. Todd Lyons, director interino de ICE, añadió que la agencia también realizará arrestos de personas que figuren en listas de vigilancia de terroristas, traficantes sexuales, narcotraficantes y aquellos con órdenes de detención activas de la Interpol.
Sin embargo, el punto que más inquieta a la comunidad inmigrante quedó en el aire. Cuando se le preguntó directamente a Mullin si podía garantizar que ICE no detendría a inmigrantes indocumentados durante el Mundial, el funcionario evitó ofrecer una respuesta categórica.
El secretario del DHS reconoció que ICE «nunca abandona completamente sus responsabilidades habituales» y que «siempre van a aplicar las leyes migratorias», aunque se apresuró a asegurar que el Mundial no será utilizado como excusa para realizar detenciones masivas.



