
Washington DC.- Desde hoy miércoles, los migrantes salvadoreños residentes en Estados Unidos dejan de estar protegidos por el Estatus de Protección Temporal (TPS), luego de que el gobierno de Donald Trump decidiera no renovar el programa que los amparaba. La medida impacta directamente a más de 170,000 personas de origen salvadoreño.
De acuerdo con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), los beneficios ligados al programa expiraron oficialmente este mismo día. En la práctica, esto significa que las autorizaciones de empleo que mantenían vigentes muchos salvadoreños quedan sin efecto, y, además, se abre la puerta para que quienes estaban cobijados por el estatus puedan verse sometidos a procesos de deportación.
¿Por qué existía el TPS para El Salvador?
La protección fue concedida originalmente en 2001, como respuesta a los devastadores terremotos que sacudieron el país centroamericano. Sin embargo, la administración de Trump ya había ordenado su cancelación en 2018, durante su primer mandato. Esa decisión quedó bloqueada durante años por una serie de batallas legales, hasta que la Corte Suprema de Justicia ratificó recientemente las facultades del Poder Ejecutivo para decidir sobre el futuro del programa.
Con la vigencia finalizada, los afectados se enfrentan ahora a un escenario incierto que dependerá de su situación migratoria particular. Para quienes no cuenten con otro estatus legal, el fin del TPS los coloca en riesgo de caer en condición migratoria irregular y de quedar expuestos a una eventual orden de deportación.



