NN Deportes.- En un cierre dramático y no apto para cardíacos en el Lumen Field, las selecciones de Egipto e Irán empataron 1-1 en la última jornada del Grupo G, un resultado que clasificó directamente a los Faraones a los dieciseisavos de final y dejó a los iraníes fuera de la Copa del Mundo de forma cruel.
Egipto saltó a la cancha con la tranquilidad de tener el panorama a su favor, comandado por su máxima estrella, Mohamed Salah. Los africanos impusieron condiciones temprano en la primera mitad y lograron abrir el marcador gracias a una genialidad colectiva que destrabó el cerrojo persa.
Sin embargo, el orgullo del «Team Melli» afloró en la parte complementaria. Irán, consciente de que solo la victoria le garantizaba el pase a la siguiente ronda, adelantó líneas con valentía. Tras un intenso asedio a la portería egipcia, la recompensa llegó mediante un certero remate de primera intención en el área que puso el 1-1, encendiendo las tribunas de Seattle colmadas de aficionados iraníes.
El drama absoluto del VAR en el último minuto
El cierre del partido fue puro drama mundialista. En el tiempo de descuento, Irán hilvanó una jugada de antología que terminó con el balón en el fondo de las redes egipcias. El banquillo iraní saltó a la cancha a celebrar lo que era una clasificación histórica en el último suspiro.
Sin embargo, la alegría se transformó en pesadilla cuando el árbitro central recibió el llamado del VAR. Tras una tensa revisión que congeló los corazones de ambos países, el gol iraní fue anulado por un milimétrico fuera de juego. Segundos después se escuchó el pitazo final.
Con el 1-1 definitivo y la victoria de Bélgica sobre Nueva Zelanda, Egipto amarró el segundo lugar del sector con 4 puntos y avanzó a los dieciseisavos de final, donde ya tiene una cita programada contra Australia. Por su parte, la combativa escuadra de Irán quedó eliminada en el tercer puesto, despidiéndose del torneo con la frente en alto pero con el trago amargo de lo cerca que estuvo de la gloria.



