La Corte Suprema ha emitido un fallo que permite al estado de Mississippi continuar con su práctica de contabilizar ciertas papeletas de voto por correo que son recibidas después del día de la jornada electoral, siempre que cuenten con el matasellos correspondiente.
La decisión, que se resolvió con una votación de 5 a 4, representa un revés significativo para los esfuerzos del Partido Republicano y del presidente Donald Trump, quienes buscaban limitar el uso del voto por correo antes de las próximas elecciones de mitad de mandato.

Una imagen de la sede del Tribunal Supremo de EEUU tomada el 25 de junio de 2026 en Washington
La mayoría del tribunal determinó que no existe un mandato en las leyes federales que obligue a recibir todas las papeletas el mismo día de la elección. «Nada en las leyes federales sobre el día de las elecciones exige que las papeletas se reciban antes del día de las elecciones», sentenció la corte.
Actualmente, Mississippi permite que los votantes ausentes —como adultos mayores y estudiantes universitarios— emitan su voto siempre que el matasellos indique que se envió el día de la elección o antes, y se reciba en las oficinas electorales dentro de los cinco días posteriores. El Comité Nacional Republicano (RNC) había impugnado esta ley estatal, argumentando que las leyes federales debían prevalecer para establecer el día de la elección como el límite absoluto para la recepción de votos.
Entre la crítica de Trump y la celebración de defensores electorales
Las reacciones ante el fallo no se hicieron esperar. El presidente Trump, mediante su plataforma Truth Social, calificó la decisión como una «tremenda derrota». Ante este escenario, aprovechó para intensificar su llamado al Congreso para que apruebe su propuesta, SAVE America Act, con el objetivo de endurecer los controles sobre el voto.
Por el contrario, grupos defensores de los derechos electorales celebraron la sentencia. Elisabeth Frost, del Elias Law Group —equipo legal que representó al estado en el caso—, afirmó que el tribunal reafirmó el principio fundamental de que «un voto válido emitido a tiempo debe ser contado». Frost añadió que la resolución evitó una medida que, de haberse implementado, habría resultado en la descalificación de una gran cantidad de sufragios en todo el país.



