Condado de Sumner, Tenn.- En una sentencia histórica para la justicia local, Matthew Cody Ball, de 36 años y residente de Hendersonville, recibió una condena de 438 años de cárcel tras ser hallado culpable de múltiples cargos de violación y abuso sexual infantil. La sentencia, dictada este martes por la jueza Jennifer Nichols, representa la pena más extensa en la historia del condado de Sumner para este tipo de delitos, excluyendo la cadena perpetua sin libertad condicional.
La investigación que llevó a su captura inició en 2024, cuando una niña de 10 años denunció ante las autoridades que Ball la agredía de manera inapropiada. Durante una entrevista especializada en Ashley’s Place, un centro de recursos para sobrevivientes, la menor reveló un escalofriante historial de abusos que comenzó cuando ella tenía apenas 4 años de edad y se prolongó durante seis años. Tras el arresto inicial, otras víctimas rompieron el silencio, revelando un patrón de crímenes cometidos a lo largo de 13 años en los condados de Sumner, Davidson y Dickson, así como en el estado de Texas.
Durante la audiencia de sentencia, la fiscalía presentó evidencia de dos víctimas adicionales que no pudieron participar en el juicio original, lo que elevó a seis el número total de víctimas conocidas. Al imponer la condena, la jueza Nichols subrayó la naturaleza devastadora de los actos de Ball, el daño psicológico permanente causado a los menores y la traición a la posición de confianza que el agresor ocupaba en la vida de los afectados.
Bajo las leyes de Tennessee, Ball deberá cumplir la totalidad de su sentencia sin posibilidad de libertad condicional ni liberación anticipada. Además, será registrado de por vida como un delincuente sexual violento bajo supervisión comunitaria permanente.



