Bogotá, Colombia.- El clima político en Colombia se tensa al máximo. El excandidato presidencial Iván Cepeda, quien obtuvo más de 12.7 millones de votos en las elecciones del pasado 21 de junio, lanzó este martes una advertencia directa al mandatario electo Abelardo de la Espriella: o aclara sus vínculos con Estados Unidos y defiende la soberanía nacional, o se enfrentará a una «desobediencia civil pacífica» que podría sacudir los cimientos del nuevo gobierno.
En una declaración contundente, Cepeda afirmó que no está dispuesto a ser cómplice de lo que considera una violación a la independencia de Colombia:
«Como líder de la oposición y candidato que obtuvo más de 12.700.000 votos, no me prestaré para esta violación de nuestra soberanía y emprenderé el camino de la desobediencia civil pacífica, que implica no reconocer la autoridad de alguien que no responde a la defensa de la soberanía nacional».
El líder de izquierda fue más allá y señaló que De la Espriella no debería ni siquiera posesionarse como presidente si mantiene su ciudadanía estadounidense y si no aclara sus presuntos vínculos con agencias de seguridad de EE.UU.
Las exigencias de Cepeda: tres puntos clave
El excandidato planteó condiciones claras que, de no cumplirse, activarían la movilización ciudadana:
- Renuncia a la ciudadanía estadounidense — Cepeda sostiene que nadie puede ejercer la Primera Magistratura de Colombia ostentando una nacionalidad extranjera.
- Aclaración de vínculos con agencias de seguridad de EE.UU. — Exige transparencia total sobre la presunta relación de De la Espriella con organismos de inteligencia estadounidenses.
- Garantías para la soberanía judicial colombiana — Denuncia que el mandatario electo habría enviado listados de «decenas de compatriotas» al Departamento de Justicia de EE.UU., saltándose por completo el sistema judicial colombiano.
«Sin que este conjunto de situaciones se aclaren totalmente y sin que De la Espriella renuncie a su condición de ciudadano estadounidense, probablemente también miembro de una agencia de seguridad estadounidense, no debería posesionarse como presidente de la República», recalcó Cepeda.
Uno de los puntos más graves señalados por el excandidato tiene que ver con la presunta entrega de información de ciudadanos colombianos a autoridades extranjeras sin pasar por los canales judiciales locales.
«Dichas arbitrariedades requieren un pronunciamiento claro y contundente de las cortes colombianas y sus magistradas y magistrados, que deben defender el derecho a la soberanía judicial de nuestra nación», agregó.
Asimismo, Cepeda pidió el cese de «toda persecución» contra el actual mandatario Gustavo Petro, en lo que muchos interpretan como un gesto de unidad dentro de la izquierda colombiana frente a la nueva administración.
Cepeda fue tajante al calificar el futuro gobierno de De la Espriella, «su posesión estará viciada, sin lugar a dudas. Sería ilegal e ilegítima».
El llamado a la desobediencia civil pacífica —que podría incluir desde movilizaciones masivas hasta el no reconocimiento de la autoridad del nuevo mandatario— pone a Colombia frente a un escenario político incierto, apenas semanas antes de la transmisión del mando.



