La ciudad de Clarksville, Tennessee, busca nuevas fuentes de ingresos para sostener sus finanzas, y una de las opciones sobre la mesa implica reducir la parte de los ingresos fiscales que hoy recibe el sistema escolar, según reportó WKRN.
Un acuerdo de casi 50 años en la mira
Hace casi medio siglo, los votantes de Clarksville aprobaron un aumento en el impuesto local sobre las ventas. Desde entonces, la ciudad y el condado de Montgomery mantienen un acuerdo por el cual el sistema escolar de Clarksville-Montgomery County conserva un 20% adicional de ese incremento.
Según explicó el alcalde de Clarksville, Joe Pitts, si ese acuerdo se revoca, la ciudad dispondría de 3.4 millones de dólares adicionales al año, recursos que ayudarían a compensar el aumento en los costos de operación municipal. Pitts sostuvo que la ciudad ha cumplido los compromisos asumidos con el sistema escolar, entre ellos la construcción de aceras, la contratación de guardias de cruce escolar y la adquisición de nuevo software para modernizar las zonas escolares.
El 80% del impuesto va a las escuelas
Actualmente, el 80% del impuesto sobre las ventas recaudado por la ciudad se destina al sistema escolar. Aunque gran parte de ese porcentaje está fijado por la ley estatal, la parte adicional en disputa es una contribución que la ciudad decidió otorgar de forma voluntaria.
Entre las inversiones recientes financiadas con estos recursos, el consejo municipal destinó 6 millones de dólares a la construcción de aceras alrededor de escuelas, luego de que la escasez de conductores de autobús obligara a varios estudiantes a caminar hacia sus planteles. También se aprobaron nuevas aceras cerca de la escuela primaria St. Bethlehem y la secundaria Northwest.
Preocupación por fondos bloqueados en garantía
La concejala del distrito 12, Keri Lovato, respalda la idea de eliminar ese financiamiento adicional, pero advirtió que una disputa entre la ciudad y el condado sobre el destino de los fondos podría dejar el dinero retenido en una cuenta de garantía hasta que ambas partes lleguen a un acuerdo. Lovato pidió al consejo mantener una postura flexible, ya que, de aprobarse la medida tal como está planteada, existe el riesgo de que esos recursos queden congelados sin que nadie pueda utilizarlos.
La postura del alcalde
Pitts aclaró que su propuesta de revocar el financiamiento no representa un rechazo a la educación pública y se mostró abierto a que el consejo incorpore ajustes, como escalonar la implementación o retrasar su entrada en vigor. Sin embargo, insistió en que la ciudad necesita esos recursos para avanzar y que el proceso debe comenzar en algún punto.
El alcalde también señaló que la ciudad tuvo que posponer un aumento salarial para sus empleados municipales hasta el 9 de enero de 2027 debido a las limitaciones presupuestarias actuales. Aseguró estar dispuesto a negociar con el condado, aunque remarcó que, a cinco meses de dejar el cargo, quiere garantizar que tanto la ciudad como sus residentes cuenten con un buen sistema escolar y un gobierno municipal que funcione correctamente.
Algunos concejales evalúan que, de aprobarse el cambio, entre en vigor al inicio del próximo año fiscal, el 1 de julio, para darle al sistema escolar un año de margen para prepararse.
Con información de WKRN.



