Al menos once personas resultaron heridas la madrugada de este sábado tras la explosión de un camión bomba en Cúcuta, ciudad del noreste de Colombia ubicada cerca de la frontera con Venezuela. El ataque ocurrió a solo seis días de la toma de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, según reportó la agencia AFP.
El ataque contra una estación de policía
El estallido se produjo junto a una comisaría de policía en Cúcuta, a unos 400 kilómetros de Bogotá. Periodistas de la AFP constataron en el lugar un vehículo en llamas, fachadas destruidas y la presencia de militares, fuerza pública y vecinos que se acercaron tras la detonación.
La gobernación del departamento de Norte de Santander reportó un balance preliminar de ocho policías y tres civiles lesionados, en el marco de lo que autoridades describen como la peor ola de violencia que enfrenta Colombia en la última década. El secretario de Seguridad departamental, George Quintero, calificó el episodio ante la prensa como un hecho atroz y violento. Las autoridades ofrecen una recompensa superior a los 32,000 dólares por información que permita identificar a los responsables.

La reacción del presidente electo
De la Espriella, abogado millonario identificado con la extrema derecha, condenó el atentado a través de la red social X y afirmó que «el terrorismo no doblegará la voluntad de los colombianos de vivir en paz». El mandatario electo asumirá el poder el 7 de agosto en reemplazo de Gustavo Petro, primer presidente de izquierda en la historia del país, en una ceremonia que se realizará de manera excepcional en Cali en lugar de Bogotá.
De la Espriella ha prometido intensificar la lucha contra las guerrillas y el narcotráfico en el mayor país productor de cocaína del mundo, y plantea impulsar una alianza militar con Estados Unidos e Israel con ese fin.
El mandatario electo ha denunciado en varias ocasiones la existencia de un plan para asesinarlo, mientras que organizaciones guerrilleras han advertido en contra de su intención de romper las negociaciones de paz que mantenía el gobierno de Petro.
Petro guarda silencio desde Cuba
Petro se encontraba de visita en Cuba en el momento del atentado y no se había pronunciado al respecto hasta el cierre de esta nota. Según la AFP, el mandatario viajó a La Habana para reunirse con su homólogo Miguel Díaz-Canel y discutir la política de presión de Estados Unidos contra la isla, además de los ataques del gobierno de Donald Trump contra embarcaciones en el Caribe señaladas de narcotráfico. En un mensaje en X, Petro expresó su rechazo a una eventual guerra en la región.
Un operativo de seguridad histórico
La investidura de De la Espriella contará con uno de los mayores despliegues de seguridad registrados para una ceremonia de este tipo en Colombia, con cerca de 11,000 soldados y policías desplegados en operaciones terrestres, aéreas y marítimas.
El cambio de sede a Cali —región marcada por enfrentamientos entre bandas narcotraficantes y grupos guerrilleros— responde a una petición del propio mandatario electo, después de que Petro rechazara su primera propuesta de jurar el cargo en una guarnición militar del departamento del Cauca.
La AFP recordó que el proceso electoral estuvo marcado por la violencia política, con atentados, drones explosivos y ataques contra la fuerza pública, entre ellos el asesinato en 2025 del precandidato presidencial y senador Miguel Uribe Turbay, baleado durante un acto público en Bogotá.
Con información de AFP.



