Caracas, Venezuela.- La devastación que sacudió a Venezuela hace una semana continúa dejando un saldo desgarrador. Este miércoles, el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, informó que la cifra de víctimas fatales por los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 ascendió a 2,295 personas, mientras que los heridos ya suman 11,267.
Los dos potentes movimientos telúricos, que ocurrieron con pocos minutos de diferencia, han sido catalogados como uno de los desastres naturales más letales que ha enfrentado el país sudamericano en las últimas décadas.
Ciudades enteras han quedado reducidas a escombros, y los equipos de rescate continúan trabajando sin descanso en la búsqueda de sobrevivientes entre los restos de edificios colapsados.
Siete días de luto nacional
En medio de la conmoción que embarga al país, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, emitió un decreto oficial estableciendo siete días de luto nacional en honor a las víctimas. El periodo de luto comenzó a las 6:00 de la tarde, hora venezolana, de este mismo miércoles.
«Venezuela tiene el alma rasgada por las pérdidas humanas causadas por los devastadores terremotos. Hoy acompañamos en el dolor a las familias que han perdido a sus seres queridos y elevamos nuestras oraciones por los heridos, las personas desaparecidas y las comunidades afectadas», expresó Rodríguez en un comunicado oficial.
La mandataria interina reiteró su «abrazo a quienes sufren esta tragedia» durante «estos momentos de profunda tristeza» y reafirmó su «compromiso de acompañarlos y protegerlos» en medio de la emergencia.
Mientras tanto, la comunidad internacional ha comenzado a movilizar ayuda humanitaria hacia las zonas más afectadas. Organizaciones de rescate, personal médico y voluntarios de distintos países han ofrecido su apoyo para hacer frente a la magnitud de la catástrofe.
Se espera que en los próximos días las autoridades venezolanas ofrezcan actualizaciones más detalladas sobre el número de desaparecidos y los daños materiales, que hasta ahora se estiman en miles de viviendas destruidas y una infraestructura gravemente afectada.
Para los venezolanos dentro y fuera del país, incluyendo a la diáspora en Estados Unidos, la noticia ha sido recibida con profunda tristeza y solidaridad hacia las familias que han perdido todo.
El gobierno actual no termina de decir la cantidad de desaparecidos mientras la horas pasan y la desesperanza crece.



