En un fallo dividido de dos votos contra uno, un tribunal federal de apelaciones impuso un límite a la estrategia de detenciones migratorias de la administración de Donald Trump.
La resolución dictamina que el gobierno no puede mantener a miles de inmigrantes indocumentados bajo arresto obligatorio de forma indefinida durante sus procesos de deportación, estableciendo un plazo máximo de 90 días para concederles una audiencia de libertad bajo fianza.
La decisión, emitida por un panel del Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito de los Estados Unidos con sede en Nueva Orleans, representa un revés judicial para las políticas de control fronterizo del mandatario.
Este fallo judicial tiene el potencial de modificar significativamente la situación de miles de personas bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en estados clave como Texas y Luisiana, zonas que se encuentran bajo la jurisdicción directa de dicha corte y que han sido el epicentro de las recientes operaciones de control migratorio.



