
Policías montados a caballo vigilan la llegada de hinchas para el partido Corea del Sur-Sudáfrica de la fase de grupos del Mundial en Monterrey (México), el 24 de junio de 2026
Cuarenta años después, la selección marroquí de fútbol vuelve a la ciudad de Monterrey, para el duelo del lunes ante Países Bajos en dieciseisavos de final del Mundial, con el objetivo de honrar el recuerdo de sus antecesores de México 1986.
Marruecos arrancó entonces en esa ciudad un torneo en el que llegó a octavos de final del torneo supremo del fútbol por primera vez en su historia, cuando el actual seleccionador Mohamed Ouabhi era apenas un niño.
«Me acuerdo muy bien de la epopeya de los Leones del Atlas de la época. Jugamos contra Polonia en 1986 en Monterrey, me acuerdo. Era una época bonita, uno de los mejores Mundiales en mi opinión. Yo tenía 10 años y Marruecos hizo un torneo bonito. Así que ahora volvemos, se puede decir, al lugar donde todo comenzó», valoró el entrenador nacido en Bélgica ante la perspectiva del pulso ante los neerlandeses.
– Marcando a una generación –
Marruecos estaba entrenado en aquel Mundial de hace cuatro décadas por el entrenador brasileño José «Mehdi» Faria, ya fallecido.
Era la segunda vez que el país jugaba un Mundial y el partido ante Polonia, con sus estrellas Zbigniew Boniek y Wlodzimierk Smolarek, se saldó en la primera jornada con un empate 0-0, igual que el segundo partido, ante la Inglaterra de Gary Lineker, también jugado en Monterrey.
Marruecos terminó como líder de su grupo con una victoria 3-1 ante Portugal en Guadalajara, con un doblete de Abderrazak Khairi.
En octavos de final de aquel Mundial mexicano de 1986, Marruecos plantó cara en Monterrey a Alemania Federal casi hasta el final, hasta que de falta directa decidió Lothar Matthäus en el minuto 87.
Marruecos fue segundo en su grupo de este Mundial 2026 y eso le envía a jugar a México, después de disputar sus tres primeros encuentros en Estados Unidos.
«Sabíamos que podíamos ir a jugar a México. Estábamos preparados para todos los escenarios, ser primeros, segundos o incluso terceros. Lo que importa es conservar la ambición y el mismo objetivo, sea cual sea el adversario», señaló el técnico.
– Grande ante los grandes –
Ouabhi ganó principalmente su prestigio guiando a Marruecos al título mundial Sub-20 el año pasado y confía en poder hacer un gran papel ahora en categoría absoluta, a pesar de que Países Bajos es sin duda un hueso duro de roer.
Marruecos empató en el debut contra Brasil (1-1), derrotó a Escocia (1-0) y ganó, sin brillo, a Haití por 4-2, demostrando una vez más que se hace pequeño contra los pequeños y grande contra los grandes.
Países Bajos, uno de los equipos que mejores sensaciones transmitió en la fase de grupos, eleva ahora el listón para una selección que fue semifinalista en el Mundial 2022 y que en caso de quedar eliminada en dieciseisavos de final daría un gran paso atrás a solo cuatro años de ser coanfitriona de este torneo en 2030.
Pero también están en condiciones de vengar la eliminación de los pioneros en 1986 y seguir demostrando los progresos de la selección marroquí.
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