
Internacionales.- En medio de un clima de creciente fricción diplomática entre la Casa Blanca y la Santa Sede, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo este jueves una reunión privada con el papa León XIV en el Palacio Apostólico.
El encuentro, que duró aproximadamente una hora, tuvo como eje central la crisis humanitaria en Cuba y las vías para canalizar asistencia a la isla.
Rubio, quien arribó al Vaticano poco antes de las 11:15 a.m., hora local, fue recibido por el prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo Peter Rajic, antes de ingresar a la audiencia privada con el pontífice.
«Me reuní con @pontifex para subrayar nuestro compromiso compartido de promover la paz y la dignidad humana», escribió el funcionario en su cuenta de X inmediatamente después del encuentro.
El mensaje oficial: buena relación entre Washington y el Vaticano
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, emitió un comunicado en el que destacó que la visita «da fe de la sólida relación entre Estados Unidos y la Santa Sede» y subrayó el compromiso mutuo de ambas partes en la promoción de la paz y la dignidad humana. Según Pigott, durante el diálogo también se abordaron «temas de interés común» para Occidente.
Tras la audiencia papal, Rubio tenía programada una reunión de trabajo con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, para profundizar en los asuntos tratados.
Cuba en el centro de la agenda
De acuerdo con declaraciones ofrecidas el martes desde la Casa Blanca, el principal motivo del viaje de Rubio era discutir la distribución de asistencia humanitaria en Cuba.
El secretario destacó el papel histórico que ha jugado el Vaticano como mediador entre Washington y La Habana, aunque negó que la visita respondiera exclusivamente a las recientes diferencias públicas entre el presidente Trump y el líder religioso.
La gira continúa en ItaliaLa agenda de Rubio no termina en el Vaticano. Este viernes tiene previsto reunirse con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, quien también ha sido objeto de críticas por parte de Trump tras manifestar su respaldo a las posiciones del Vaticano en el conflicto.



