“¡Basta ya de guerra!”, clamó el Papa León XIV al presidir este sábado 11 de abril una vigilia de oración por la paz desde la Basílica de San Pedro en el Vaticano.
Antes de iniciar la vigilia en la Basílica vaticana, el Santo Padre se dirigió brevemente a los miles de fieles presentes en la Plaza de San Pedro para participar de la vigilia, a quienes agradeció su presencia y les recordó que es posible construir la paz.
León XIV ingresó luego a la Basílica para dirigir el rezo del Santo Rosario, meditando los misterios gloriosos, acompañados cada uno de una lectura bíblica y una reflexión de San Cipriano de Cartagena, San Cesario de Arles, San Juan Crisóstomo, San Ambrosio de Milán y, como ya es costumbre, San Agustín, todos Padres de la Iglesia.
Además, y como signo de paz, antes de cada uno de los misterios, una delegación de cada uno de los cinco continentes encendió una vela a los pies de la imagen de María Reina de la Paz.
En su discurso, el Papa afirmó que “la guerra divide, la esperanza une. La prepotencia pisotea, el amor levanta. La idolatría ciega, el Dios vivo ilumina. Basta un poco de fe, una pizca de fe, queridos hermanos, para afrontar juntos, como humanidad y con humanidad, esta hora dramática de la historia”.
“La oración, de hecho, no es un refugio para eludir nuestras responsabilidades, no es un analgésico para evitar el dolor que desata tanta injusticia. Es, en cambio, la respuesta más gratuita, universal y disruptiva a la muerte: ¡somos un pueblo que ya resucita!”, continuó.
Durante la vigilia de oración por la paz y el rezo del Santo Rosario con el Papa León XIV en la Basílica de San Pedro, grupos de fieles de los cinco continentes —África, América, Asia, Europa y Oceanía—, vestidos con los trajes tradicionales de sus países, encendieron la Lámpara… pic.twitter.com/0OTwZ0vuXR
— EWTN Noticias (@EWTNNoticias) April 11, 2026
El clamor del Papa León XIV
Por eso el Pontífice exhortó: “¡Volvamos a levantarnos de entre los escombros! Nada puede encerrarnos en un destino ya escrito, ni siquiera en este mundo en el que las tumbas parecen no ser suficientes, porque se sigue crucificando, aniquilando la vida, sin derecho y sin piedad”.
León XIV recordó luego el mensaje de San Juan Pablo II en enero de 2003, en el contexto de la crisis iraquí, en el que decía que era un sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial, por lo cual hace ahora suyo su llamado: “¡Nunca más la guerra!”.
Con información de Aciprensa.com



