LA HABANA, Cuba.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó de manera tajante la posibilidad de dejar el poder, al responder una pregunta de la periodista Kristen Welker en una entrevista concedida en La Habana a la cadena estadounidense NBC News.
Durante la conversación, Díaz-Canel rechazó la posibilidad de estar dispuesto a dimitir “para salvar” a Cuba,
Para el mandatario, la idea de abandonar el poder no es lo que el pueblo cubano desea, a su juicio, es una realidad completamente alejada al contexto político de la isla.
“En Cuba no elegimos a nuestros líderes por mandato del Gobierno estadounidense”, afirmó Díaz-Canel, y agregó que Cuba es una nación “libre, independiente y con autodeterminación”.
En ese marco, Díaz-Canel defendió la continuidad del modelo político cubano y sostuvo que la dirigencia es elegida por la población. No obstante, el presidente presentó esa afirmación en un contexto ampliamente cuestionado a nivel internacional: en Cuba no se permiten elecciones libres con participación de la oposición, según señalamientos de organismos y analistas externos.
Díaz-Canel responsabiliza a EE. UU. por el deterioro de la relación
El mandatario atribuyó el empeoramiento de las relaciones con Washington a las políticas implementadas por Estados Unidos, y aseguró que lo prioritario es que se comprenda el impacto que esas decisiones han tenido sobre ambos pueblos.
“Creo que lo más importante sería que comprendieran y adoptaran esta postura crítica, una postura sincera”, dijo Díaz-Canel, al tiempo que manifestó que Estados Unidos debería reconocer “cuánto le ha costado al pueblo cubano” y también “cuánto han privado al pueblo estadounidense de una relación normal con el pueblo cubano”.
Con ese argumento, el presidente cubano vinculó la tensión política con las consecuencias humanitarias y sociales de las políticas estadounidenses, resaltando que el diálogo y la normalización de relaciones serían una vía más efectiva que los cuestionamientos sobre la permanencia en el poder.



