EE.UU.- El caso de Kilmar Ábrego García, un ciudadano salvadoreño con residencia previa en Maryland, se avivó este jueves cuando sus abogados intentan persuadir a un juez federal en Tennessee para desestimar los cargos de tráfico de personas en su contra.
La defensa sostiene que el proceso penal podría tratarse de una represalia política, impulsada por funcionarios del gobierno del presidente Donald Trump, en represalia porque Ábrego García habría ganado su caso de deportación de manera controvertida.
Recordemos que Ábrego García, de 30 años, fue deportado a El Salvador el año pasado tras una serie de procesos migratorios que han polarizado el debate sobre la migración en Estados Unidos. Aunque su deportación fue parte de un fallo histórico que la Corte Suprema llamó a ejecutar, las autoridades lo trajeron de vuelta a Estados Unidos, donde enfrentó una acusación por supuesto tráfico de personas basada en una detención de tránsito ocurrida en Tennessee en 2022.
Los abogados de Ábrego García han centrado sus esfuerzos en la necesidad de que ciertos funcionarios del gobierno de Estados Unidos testifiquen durante la vista prevista para este jueves y en la obtención de correos electrónicos de estos funcionarios.
La defensa argumenta que si el proceso se ve influenciado por factores extrajudiciales, podría vulnerar principios fundamentales del debido proceso y afectar la integridad de un eventual veredicto.
Por su parte, la Fiscalía sostiene que, independientemente de las motivaciones subyacentes, la acusación se mantiene en el marco de la ley y se sustenta en pruebas que justifican la imputación por tráfico de personas.
De momento, no hay otros datos penales sobre el caso y aún la defensa no ha recibido respuesta oficial.



