Foto Ilustrativa. DT/Facebook

ESTADOS UNIDOS.- Este miércoles Donald Trump no acudió a la toma de posesión de Joe Biden y abandonó Washington D.C. con el índice de aprobación más bajo que ha tenido en los últimos cuatro años, y con muchas interrogantes aún por resolverse.

Trump no ha revelado sus planes fuera de la Casa Blanca, ni tampoco tiene muy claro dónde va a pasar el tiempo que la mayoría de los expresidentes aprovechan para jugar golf tras cuatro años de pocas visitas al campo. Aunque el club Mar-a-Lago, una propiedad del mandatario en Florida, ya recibió a los camiones de mudanza, un grupo de vecinos está desafiando la llegada de Trump.

Los residentes que no quieren que el presidente resida en la propiedad en Palm Beach argumentan que un acuerdo de la década de 1990, que le permitió a Trump convertir ese lugar en un negocio, prohíbe que cualquiera viva allí, incluido él. Mientras tanto, el destino político del republicano permanece en manos del Senado, que realizará un juicio político contra Trump.

La decisión de la Cámara de Representantes de acusarlo de incitar a la insurección luego de los disturbios en el Capitolio de Estados Unidos convirtió a Trump en el único mandatario en enfrentar dos juicios políticos.

En 2019, la última vez que el republicano fue acusado por la cámara baja, le quedaba casi un año de mandato. Pero la Constitución no dice nada relacionado a un juicio político en contra de un expresidente. con la toma de posesión de Biden el miércoles, Trump quedó fuera del cargo antes de que comenzara su segundo juicio en la cámara alta.

Aunque la principal consecuencia que un presidente condenado podría recibir es la destitución, una determinación en contra de Donald Trump mandaría un fuerte mensaje respecto a la conducta del republicano, y abriría las puertas a otra votación para decidir si podrá ocupar otro cargo público en el futuro.

El panorama del ya expresidente parece aún más complicado debido a que dos nuevos legisladores de Georgia, ambos demócratas, llegaron a la cámara alta después de la investidura de Biden, dividiendo equitativamente el cuerpo legislativo. Eso inclina la mayoría hacia los demócratas, pues la vicepresidenta electa Kamala Harris tendrá el voto decisivo en caso de un empate.

El Senado necesita una mayoría de dos tercios para declarar culpable a Trump, pero en la posible votación posterior para impedir que ocupe otro cargo únicamente requiere una mayoría simple.

El regreso de Trump, una posibilidad cada vez más lejana

Las especulaciones respecto a un posible regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2024 comenzaron tan pronto como quedó claro que Biden ganó las elecciones. A mediados de diciembre, el mandatario preguntó cómo podría permanecer en el foco de atención, y luego apuntó que volvería a contender por la presidencia si no lograba revertir su derrota.

Cualquier regreso a la política dependería de que el expresidente encuentre una nueva forma de comunicarse con los millones de partidarios que lo seguían en Twitter antes de que esta y otras plataformas bloquearan sus cuentas por incitar a la turba que invadió el Capitolio de Estados Unidos.

MR