Un japonés ha acaparado la atención en las últimas semanas por desafiar las normas tradicionales con un negocio al conseguir que le paguen por «no hacer nada».
Shoji Morimoto, de 41 años, se alquila como compañía neutral para personas que necesitan su presencia en situaciones tan cotidianas como compartir un café, jugar en el parque o asistir a un evento.
“Pensé que quizás hacer algo no se me daba bien”, dijo Morimoto en una entrevista con Japan Times.
Su «emprendimiento» surgió tras perder su empleo en una oficina, donde fue criticado por «no tomar la iniciativa», según contó él mismo.
En entrevista CNBC Morimoto dijo que «hay muchos momentos favoritos en este trabajo, como cuando recibo un mensaje de oferta, cuando conozco a un cliente, cuando acompaño a un cliente a un lugar desconocido, cuando simplemente escucho una historia y me siento feliz en cada momento».



