
El presidente Donald Trump levanta el puño a su llegada al aeropuerto internacional de Miami, el 11 de abril de 2026 al sureste de EEUU
Washington, DC.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este lunes desde la Casa Blanca que las autoridades de Irán “parecen desesperadas” por llegar a un acuerdo con Washington para poner fin a la agresión estadounidense e israelí en Oriente Medio.
Trump aseguró que la conversación entre las partes habría ocurrido “a través de la otra parte”, y sostuvo: “Puedo decirte que nos ha llamado la otra parte y parecen desesperados por llegar a un acuerdo”.
Estas declaraciones se producen mientras se intensifican las medidas de presión en la región y se mantiene el foco en el tránsito marítimo.
Anuncio previo: bloqueo marítimo y presión en Ormuz
En sus mensajes en redes sociales antes de sus declaraciones del lunes, Trump informó sobre el inicio de un bloqueo marítimo orientado a Irán. Según el presidente, la medida busca incrementar la presión sobre la República Islámica, que durante el conflicto mantiene como punto estratégico el cierre del estrecho de Ormuz.
Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes para el transporte internacional de energía. Cualquier restricción al paso de embarcaciones en la zona suele elevar de inmediato las tensiones y el riesgo de incidentes.
En el mismo contexto, Trump afirmó que la Armada de Irán estaría “aniquilada” y mencionó una cifra de 158 barcos. El mandatario aseguró además que, en su plan de acción, no se habrían atacado —según su versión— las “lanchas de ataque rápido” iraníes, porque no las consideraba una amenaza de gran tamaño.
Sin embargo, el presidente advirtió con dureza sobre las embarcaciones rápidas: señaló que si alguna de ellas se aproxima al área del bloqueo estadounidense, “será eliminada inmediatamente”.
“Mismo sistema” usado contra “traficantes de drogas”
Trump también afirmó que planea utilizar un enfoque similar al que, según dijo, ha aplicado el Pentágono en el Pacífico y el mar Caribe contra traficantes de drogas.
Indicó que sería un sistema“rápido y brutal”, en el marco de una estrategia destinada a impedir acciones consideradas peligrosas o irregulares durante el bloqueo.



