Brasilia, Brasil. Recientemente, los medios locales reportaron que al menos quince niños brasileños recibieron vacunas contra el COVID-19 el viernes, marcando el inicio de un esfuerzo que se retrasó varias semanas por la renuencia del gobierno federal a respaldar la inmunización de los niños.

Se aseguró que un niño de 8 años del grupo indígena Xavante fue el primero en recibir una inyección en la ceremonia en el Hospital das Clinicas de Sao Paulo. Esto ocurrió un día después de que 1,2 millones de dosis designadas para niños llegaran a un aeropuerto del estado.

“Si hubiéramos comenzado inmediatamente después de que Anvisa (el regulador de salud) aprobara en diciembre la vacuna de Pfizer para niños de esta edad, hoy todos los niños de Brasil habrían sido vacunados con al menos una dosis”.

Expresó el gobernador João Doria en el evento.

Cabe destacar que el regulador de salud del país aprobó el 16 de diciembre la administración de la inyección de Pfizer a niños de 5 a 11 años. La decisión enfureció al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien desde entonces se ha quejado de vacunar a los niños, diciendo que no dejará que su hija de 11 años reciba inyecciones.

Te puede gustar: Alejandro Giammattei, presidente de Guatemala, pidió penas de hasta 30 años para traficantes de personas

Se dijo que, en lugar de seguir la guía de los reguladores, el Ministerio de Salud de Bolsonaro publicó un cuestionario en línea preguntando si los niños deberían necesitar una receta médica para vacunarse. Algunos de los partidarios del presidente, como él, recelosos de las vacunas, hicieron campaña en las aplicaciones de las redes sociales para que la gente votara en contra por los niños.

Indicaron que, a pesar de eso, la mayoría de los casi 100.000 participantes de la encuesta se opusieron a la necesidad de recetas y el Ministerio de Salud anunció la semana pasada que permitiría vacunar a los niños.

Los medios aseguraron que para el viernes por la tarde, solo seis de los 27 estados de Brasil habían recibido vacunas para niños. La oficina de prensa del Ministerio de Salud citó problemas logísticos y le indicó a The Associated Press que las dosis se entregarán a los estados restantes durante el fin de semana. La mayoría de ellos comenzarán a vacunar a los niños el lunes.

Mencionaron que el Ministerio de Salud recomendó un intervalo de ocho semanas entre la primera y la segunda dosis de la inyección de Pfizer en los niños, en lugar de las tres semanas recomendadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU.

Cabe destacar que Brasil tiene alrededor de 20 millones de niños de 5 a 11 años, según el ministerio.

Imagen ilustrativa. Fuente: Freepik.