Ciudad de México. En un campamento en la frontera entre Estados Unidos y México, funcionarios les declararon a algunos solicitantes de asilo que el gobierno de Estados Unidos podría reabrir sus casos. Además, que eventualmente podrían ingresar a EE.UU para esperar el proceso de asilo.

La nueva apertura para las personas previamente negadas se produjo cuando las autoridades mexicanas trabajaban para cerrar el campamento improvisado. El cual está ubicado a lo largo de las orillas del Río Grande, frente a Brownsville, Texas. Este albergó a miles de solicitantes de asilo durante los más de dos años de existencia.

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A última hora de la noche del viernes, un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de México indicó a través de Twitter que los últimos solicitantes de asilo con casos activos del campamento fueron procesados ​​y el lugar estaba cerrado.

A otros con casos de asilo cerrados, a quienes se les precisó que sus casos podían reabrirse, se les instó a trasladarse a un refugio. Pero alrededor de 50 aún permanecieron en el campamento el sábado hasta que finalmente los trasladaron a un refugio y el campamento cerró más tarde ese mismo día.

Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU no respondió a las solicitudes de comentarios el viernes y el sábado.

El sábado, Juan Antonio Sierra, quien dirige el albergue para inmigrantes en Matamoros, confirmó que se había comprometido a albergar a los solicitantes de asilo con casos cerrados para que el campamento pudiera cerrarse.

Imagen ilustrativa. Fuente: Pixabay