¿Qué le espera a la economía mexicana tras la inesperada renuncia de Carlos Urzúa como secretario de Hacienda?

La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró sus operaciones del 9 de julio con una pérdida de 1,22%.

Y grupos financieros como BBVA Bancomer advirtieron una eventual crisis en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

«La renuncia es una mala señal, pero las razones son más» advirtió BBVA.

«Éstas se pueden resumir en una falta de apoyo por decisiones políticas para desempeñar sus funciones».

El impacto pareció mitigarse con el nombramiento del nuevo secretario de Hacienda, Arturo Herrera Gutiérrez. Pero la señal, coinciden especialistas, hasta el momento no parece suficiente.

«Se elevó la incertidumbre sobre el futuro de la economía del país», le comenta a BBC Mundo Rodolfo de la Torre García, director de Desarrollo Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

Al mismo tiempo la tasa de inflación se mantiene estable y la inversión extranjera superó los US$10.000 millones en el primer trimestre del año, un aumento de 7,1% respecto al mismo período de 2018, según datos de la Secretaría de Economía.

Urzúa publicó en Twitter su carta de renuncia, muy crítica con el gobierno.

«En esta administración se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento», afirma.

«Estoy convencido de que toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que ésta pueda tener y libre de todo extremismo, sea éste de derecha o de izquierda».

Tradición financiera

Pero además del complejo escenario en la economía de México, un problema adicional es el mensaje que representa la salida del ahora exsecretario de Hacienda para el país.

Urzúa es considerado como un economista conservador que en sus decisiones buscan mantener, ante todo, la estabilidad de las finanzas públicas.

Su participación en el gabinete de López Obrador era una señal de confianza, explica Raymundo Tenorio Aguilar, investigador del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.

Raymundo Tenorio dice que en esa ruta no está claro si el nuevo secretario Arturo Herrera podrá mantener la estabilidad de las finanzas públicas.

Algo que el nuevo funcionario Arturo Herrera asegura que será prioritario. En su primer encuentro con periodistas el secretario aseguró que se cumplirán las metas fiscales para este año.

El plan es alcanzar un superávit en el PIB de 1%, el mismo objetivo que se plantea para el año siguiente. «Vamos a mantener las finanzas públicas sanas», asegura.

Algo en lo que coincide el presidente López Obrador. En su primer informe de gobierno, el pasado 1 de julio, aseguró que las finanzas del país son estables.

«Aunque poco, la economía está creciendo, no hay recesión y además ahora es menos injusta la distribución del ingreso», dijo.