Con este deceso, producido en la ciudad de Al Diwaniya, se elevan a nueve las víctimas mortales en la última ola de manifestaciones.

Un manifestante murió y otras 41 personas, en su mayoría efectivos de seguridad, resultaron heridas en las protestas registradas ayer en Bagdad y las principales ciudades del sur de Iraq para pedir mejoras en los servicios, oportunidades de empleo y el fin de la corrupción.

Según anunció anoche el Ministerio de Sanidad iraquí en un comunicado, una persona falleció y otra resultó herida en la ciudad de Al Diwaniya, a 180 kilómetros al sur de Bagdad.

Con el deceso del manifestante se eleva a nueve la cifra de personas muertas en la última ola de protestas, que comenzó el pasado día 8 en la ciudad de Basora y que luego se extendió por el sur del país hasta llegar a Bagdad.

En Bagdad, 30 personas fueron heridas, en su mayoría efectivos de seguridad, tras producirse enfrentamientos entre los manifestantes y los agentes en la céntrica plaza Al Tahrir.

Asimismo, cuatro civiles y seis policías resultaron heridos en la ciudad de Al Naseriya, capital de la provincia Di Qar, en el sur de Iraq.

Estas protestas coinciden con las conversaciones entre las principales fuerzas parlamentarias surgidas de las elecciones del pasado mayo para la formación de un nuevo Ejecutivo.

El primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, que aspira a mantenerse en el puesto, ha intentado sin éxito rebajar la tensión prometiendo una batería de medidas para mejorar la situación en el sur del país, que sufre importantes cortes de luz y de agua desde hace semanas.