Tras reducir drásticamente el riesgo de impacto del asteroide 2024 YR4 contra la Tierra, nuevos cálculos orbitales y observaciones recientes han elevado las probabilidades de que este colisione con la Luna el 22 de diciembre de 2032.
Este asteroide, descubierto en diciembre de 2024, generó la primera notificación de la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN) el 29 de enero de 2025. Inicialmente, científicos predijeron una probabilidad de impacto del 1,3 % con la Tierra el 22 de diciembre de 2032 y estimaron su tamaño entre 40 y 90 metros.
En febrero del año pasado la probabilidad de impacto de este alcanzó un máximo del 3%, siendo la probabilidad más alta jamás alcanzada por un asteroide de este tamaño de representar una amenaza significativa, hasta que finalmente tanto la NASA como la Agencia Espacial Europea desestimaron las posibilidades de una colisión con la Tierra, reduciéndolas a «casi cero».
Ahora, un nuevo informe del Telescopio James Webb confirmó que el asteroide no impactará a la Tierra, sin embargo «no se ha descartado un impacto con la Luna en 2032». Según los datos preliminares, la probabilidad de que el asteroide choque con el satélite natural en dicha fecha es de aproximadamente un 2%.
Al respecto, la astrónoma Julia de León del Instituto de Astrofísica de Canarias, explicó que “si impacta contra la Luna no sería peligroso para nosotros, no pasaría nada realmente, pero sería una oportunidad estupenda para ver un impacto lunar y sus consecuencias a corto plazo”.
Además, el astrónomo Diego Bagú aseguró a Infobae que “se trata de un asteroide pequeño. En caso de impacto con la Luna, no representaría ningún peligro a la Tierra. Si levantaría una gran cantidad de escombros. Quizás alguno podría llegar a escapar de la gravedad de la Luna y eso implicaría que fuese atraído a nosotros por la gravedad de la Tierra. Y también sería algo mínimo”.