Las personas reportadas como desaparecidas en México desde 1964 rebasaron los 100.000 este lunes, según datos estadísticos oficiales de la secretaría de Gobernación (Interior).

El Registro Nacional de Personas Desaparecidas muestra que desde el 15 de marzo de 1964 hasta este lunes se desconoce el paradero de 100.012 personas. De estas, cerca de 75% son hombres.

Los cinco distritos que registran el mayor número de casos son Jalisco (oeste, 14.871), Tamaulipas (noreste, 11.971), Estado de México (centro, 10.996), Nuevo León (norte, 6.222) y Veracruz (este, 5.736).

Las desapariciones en México se multiplicaron en medio de la violencia ligada al tráfico de drogas que sacude al país desde hace 16 años.

El Movimiento por Nuestros Desaparecidos advirtió este lunes que esa cifra “con certeza se encuentra muy por debajo de la cantidad” de casos que diariamente son denunciados y exigió al gobierno que “se atienda esta crisis de forma integral e inmediata”.

En abril pasado, el Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU advirtió que en México hay un “alarmante tendencia a la alza” de estos casos y llamó al gobierno a tomar “medidas inmediatas” para detener esta problemática.

El organismo de la ONU consideró como principal responsable de estas desapariciones al crimen organizado, con “diversos grados de aquiescencia u omisión” por parte de funcionarios públicos.

La falta de personal en las fuerzas del orden para investigar los casos ha llevado a familiares de desaparecidos, sobre todo madres, a conformar colectivos que cotidianamente buscan fosas clandestinas con la esperanza de encontrar a los suyos.

El gobierno ha reportado que hay unos 37.000 cadáveres sin identificar en servicios forenses, aunque organizaciones civiles advierten que serían 52.000.

Las autoridades intentan consolidar una base de datos de desaparecidos con muestras genéticas, mientras algunos cadáveres son enterrados sin identificar ante el desbordamiento de las morgues.

Las primeras desapariciones reportadas en México se remontan a la llamada “guerra sucia” que lanzaron autoridades contra movimientos revolucionarios de las décadas de 1960-1980.

México registra además unos 340.000 muertos -en su mayoría atribuidos a acciones del crimen organizado- desde 2006 cuando se desplegó una polémica ofensiva militar antidrogas.

© Agence France-Presse