LUISIANA, EE.UU.- Darren Parsa y su mujer, Donna Lou presentaron una demanda contra los agentes de la parroquia de Jefferson, Luisiana, que hace un año esposaron y se sentaron sobre su hijo autista Eric Parsa de 16 años de edad, durante más de 9 minutos, ocasionándole la muerte.

La familia de la víctima espera obtener una compensación, al tiempo que exige medidas punitivas contra los agentes policiales involucrados en la muerte de su hijo. 

Estos hechos se registraron el pasado 19 de enero, cuando Eric perdió el control sobre el aparcamiento de un centro comercial, empezó a abofetearse a sí mismo y luego a su padre, al que mordió llegándole a hacer sangre. La familia tuvo que llamar a la Policía para calmar a su hijo enfermo.

Cuando llegó el oficial Chad Pitfield, el altercado parecía que había terminado. Sin embargo, el adolescente volvió a golpearse a sí mismo y a su padre, atacando también al policía, que no tardó en responder. Aunque Pitfield estaba al tanto de la enfermedad del chico, lo esposó y se sentó sobre él.

“[Los policías] sabían que E.P. (Eric) estaba en una situación de crisis y que la familia necesitaba ayuda. Sabían que estaba desarmado. Sin embargo, persistieron en restringir a E.P. de manera peligrosa y forzosa sin monitorear apropiadamente su condición, hasta que lo mataron“, reza la demanda.

Por su parte, la Policía local indica que la solicitud presentada por los padres de Eric contiene “afirmaciones falsas y acusaciones maliciosas“, al mismo tiempo que recalca que los oficiales trataban de controlar al arrebato del adolescente, evitando que este se infligiera daño a sí mismo y a otras personas. En consecuencia, los órganos de seguridad califican la muerte de Eric de accidental