Noruega.- Según informa el canal NRK, el cuerpo de un sexagenario fallecido hace nueve años fue descubierto por casualidad en su apartamento al este de Oslo. La autopsia demostró que su muerte no se produjo por causa criminal.

El cuerpo sin vida fue hallado en diciembre cuando las autoridades, a pedido del portero, abrieron el apartamento para comprobar el sistema de alarma contra incendios. Al apenas entrar a la vivienda, los agentes encontraron un envase de leche del 2011 y también una carta fechada el 29 de abril del mismo año. Esto los llevó a concluir que el hombre probablemente murió ese día.

En la investigación se determinó que al inquilino le dejaron de pagar su pensión en 2018, en vista de que el Ministerio del Trabajo de Noruega no conseguía contactarlo. Mientras, sus facturas se pagaban automáticamente con sus ahorros en el banco.

La cuestión principal que las fuerzas del orden están tratando ahora de aclarar es cómo pudo ser que el hombre –que estuvo casado varias veces y tuvo hijos– haya estado tan aislado de la sociedad como para que ni aun sus familiares informaran durante todos esos años a la Policía sobre su desaparición.