El ejército mexicano se prepara para frenar la amenaza de drones no autorizados en los estadios que albergarán los partidos del Mundial de fútbol, que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio de este año.

Un miembro del batallón especial antidrones del Ejército mexicano, en el Campo Militar Número 1, en la Ciudad de México, el 17 de febrero de 2026
Los militares ponen especial atención en este sistema de protección, luego de que los cárteles de la droga hayan utilizado drones para atacar en zonas focalizadas del país, afectadas por la violencia del crimen organizado.
Estas áreas están alejadas de Ciudad de México (centro), Guadalajara (oeste) y Monterrey (norte), las tres sedes del campeonato de fútbol en el país.
En una demostración en un campo militar en Ciudad de México el martes, soldados mostraron el equipo antidrones que utilizarán en los estadios mexicanos en los que se jugarán 13 de los 104 partidos mundialistas.
«(La inhibición de drones) va a ser en los estadios y en donde haya aglomeraciones, que pueden ser los ‘Fan Fest’ o cualquier punto donde haya reunión de personas», dice a la AFP el capitán del ejército José Alfredo Lara, ingeniero en comunicaciones y electrónica.
Los militares utilizarán dos tipos de equipo antidrones durante la justa mundialista. El primero es un sistema semifijo para establecer un perímetro dentro del cual «no va a poder volar ningún dron que no se encuentre autorizado».
El otro es un sistema portátil que un soldado puede manipular para moverse hacia donde se encuentre el aparato no autorizado.
Una vez que el equipo localiza el dron, corta la comunicación del mando de este con el aparato. «El equipo pierde totalmente el control y no va a poder aproximarse», explica Lara.
De ser inhibido, y dependiendo de su configuración, el equipo puede alejarse, intentar salir del rango de inhibición o perder totalmente el control.
El capitán señaló que desde hace unos cinco años, el uso de drones comenzó a tomar más relevancia en el país y el ejército mexicano decidió tomar acciones al respecto «para poder mitigar este tipo de amenazas».
Los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación (CJNG) o La Familia Michoacana tienen drones dentro de su arsenal. Según analistas de Insight Crime, su uso está concentrado en los estados de Michoacán (oeste), Chihuahua (norte) y Guanajuato (centro).
En octubre del año pasado, instalaciones de la fiscalía del estado de Baja California en la ciudad fronteriza de Tijuana, fueron atacadas con drones que arrojaron explosivos artesanales.
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