Cameron Boyce, la estrella de Disney Channel de 20 años que falleció el sábado tras sufrir una convulsión mientras dormía, padecía de epilepsia, aseguró su familia en un comunicado.

Inicialmente, la familia había explicado que la convulsión había sido producto de una enfermedad por la cual el joven estaba recibiendo tratamiento, pero no había especificado cuál era dicha aflicción.

La epilepsia es un trastorno del sistema nervioso central (neurológico) en el que la actividad cerebral se vuelve anormal, lo que provoca convulsiones o períodos de comportamientos o sensaciones inusuales.

Este trastorno se trata con medicamentos o, en ocasiones, se recurre a la cirugía para controlar las convulsiones.

La oficina forense del condado de Los Ángeles llevó a cabo una autopsia del cuerpo de Boyce, pero aún está esperando el resultado de pruebas adicionales para determinar la causa oficial de su muerte.

Su caso volvió a recordar el hecho de que el riesgo de muerte prematura en las personas epilépticas es hasta tres veces mayor que en la población general, según la OMS.

Esta una complicación rara pero conocida de la epilepsia que provoca la muerte de 1 de cada 1000 adultos con epilepsia al año.

1 de cada 1000

«Si alguien con epilepsia muere de manera repentina e inesperada, y no se encuentra una causa de muerte obvia, a esto se lo llama muerte súbita e inesperada en epilepsia (SUDEP por sus siglas en inglés)», dice en su página web la ONG Epilepsy Action, de Reino Unido.

Recomendaciones

Según Epiplepsy Action, la manera más efectiva de reducir el riesgo de SUDEP en personas con epilepsia es tratar de sufrir la menor cantidad de convulsiones posibles.

Para ello recomiendan tomar la medicación tal y como lo indicó el médico, así como no hacer cambios en la medicación sin consultar previamente con el clínico.