Debido a la situación económica que atraviesa el sector por la pandemia del COVID-19, los transportistas públicos de Quito, capital de Ecuador, en conjunto de docentes realizaron un plantón en demanda a sus salarios en señal de protesta.

Las caravanas de buses urbanos se trasladaron por las calles capitalinas hacia el parque El Arbolito, con el objetivo de hacer públicas sus exigencias. Los dirigentes de los transportistas han indicado que se movilizan “para exteriorizar su angustiosa realidad económica”.

Si bien la situación ha tenido un impacto en el empleo. Pues la Cámara de Transporte Público Masivo de Pasajeros del Distrito Metropolitano, organización que agrupa a varias operadoras de transporte, afirma que son más de 5.000 fuentes de empleo directo, entre conductores, ayudantes, fiscalizadores y área administrativa que se han perdido en los últimos meses”.

El sector, por obvias razones ha sufrido los efectos de la pandemia provocada por el nuevo coronavirus. Entre los principales problemas se encuentran la insuficiencia de los ingresos obtenidos después de la cuarentena para cubrir gastos de operación, y la paralización de unidades y equipos por insolvencia económica para comprar combustibles, pagar salarios y actividades de mantenimiento.

Los transportistas han manifestado que antes del reinicio de las operaciones tras la cuarentena, el Municipio de Quito se comprometió con asumir los costos de desinfección de las unidades. También sostienen que el alcalde se había comprometido en apoyar el reclamo de incremento en la tarifa del pasaje. Nada de ello ha ocurrido.